El veto anunciado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, contra cadenas de noticias y portales periodísticos críticos de su administración comenzó a aplicarse de manera efectiva. Tres corresponsales acreditadas de CNN, MS NOW y Politico vieron revocados sus pases de acceso al complejo presidencial al momento de intentar ingresar para cumplir sus tareas habituales.
Las periodistas afectadas por la medida fueron Akayla Gardner (MS NOW), Betsy Klein (CNN) y Cheyenne Haslett (Politico). Agentes del Servicio Secreto interpusieron bloqueos en los controles de seguridad de la residencia oficial, les denegaron el paso y procedieron a la confiscación de sus credenciales de prensa.
Retiro de credenciales sin explicaciones oficiales
La cronista Akayla Gardner relató en una transmisión en vivo que superó los dos primeros filtros de seguridad del perímetro hasta llegar a la terminal de escaneo de pases:
"El agente me pidió que le entregara mi credencial y dijo que estaba desactivada. Le pregunté por qué no podía entrar y me respondió que eso estaba por encima de él", detalló Gardner.
Minutos más tarde, la corresponsal de CNN, Betsy Klein, sufrió la misma interrupción operativa al intentar ingresar al ala de prensa. Al solicitar precisiones sobre los motivos administrativos de la revocación, el personal de seguridad la remitió a elevar los reclamos ante la oficina de prensa de la Casa Blanca.
En el caso de Cheyenne Haslett, representante de Politico, el procedimiento fue idéntico: retención del plástico identificatorio e impedimento de tránsito dentro de las instalaciones federales.
La medida formaliza un nuevo pico de tensión entre el Ejecutivo estadounidense y las grandes cadenas de noticias locales e internacionales, afectando la cobertura presencial de las actividades oficiales de la presidencia.






