El vicepresidente y director senior del Atlantic Council, Jason Marczak, calificó el estado actual de las relaciones bilaterales entre la Argentina y los Estados Unidos como un "momento verdaderamente histórico", impulsado por la sintonía entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump. Sin embargo, el analista del centro de estudios con sede en Washington remarcó que el sector empresarial norteamericano observa con atención la estabilidad del proceso económico y demanda la continuidad en el tiempo de las reformas estructurales encaradas por el Poder Ejecutivo nacional.
Exigencias del sector privado y áreas estratégicas de inversión
Durante una entrevista concedida en el Hotel Intercontinental, el especialista indicó que la desaceleración del índice inflacionario otorga mayores certezas para el desembarco de capitales, aunque enfatizó la necesidad de consolidar reglas de juego previsibles. En relación a los rubros con mayor proyección, Marczak destacó el interés de firmas estadounidenses en la explotación de minerales críticos, la infraestructura asociada, y el desarrollo de petróleo y gas en el yacimiento de Vaca Muerta, citando encuentros institucionales recientes con la conducción de YPF.
En el aspecto tecnológico, el referente internacional coincidió con las advertencias expresadas por el embajador Lamelas sobre la seguridad de las redes e infraestructuras locales frente a la presencia de equipamiento de origen chino, señalando que la confiabilidad de los sistemas resulta condicionante para el sector corporativo.
Proyecciones políticas y respaldo económico desde Washington
Respecto del escenario legislativo norteamericano de cara a los comicios de medio término, Marczak desestimó que un eventual triunfo del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes condicione el auxilio financiero a la Argentina. El especialista explicó que las intervenciones del Departamento del Tesoro corresponden a facultades directas del Poder Ejecutivo estadounidense, al tiempo que ponderó el valor estratégico del país en las cadenas continentales de suministro.
Finalmente, al abordar el impacto de las inversiones en el mercado laboral local, el analista citó un relevamiento del Atlantic Council que indica que cada 1.000 millones de dólares aportados por capitales de Estados Unidos genera aproximadamente 2.500 puestos de trabajo en el territorio nacional.






