Un repentino viraje en las condiciones meteorológicas transformó el escenario del sábado en Santiago del Estero, donde una persistente llovizna comenzó a precipitar alrededor de las 15 horas. El fenómeno llegó acompañado por un marcado descenso térmico que empujó la sensación térmica hasta los 14 grados, consolidando un ambiente fresco y húmedo que marcó un fuerte contraste con la templanza registrada en las jornadas previas.
De acuerdo con los datos recabados por las estaciones de medición locales, el viento soplaba desde el cuadrante sudeste a una velocidad constante de 10 kilómetros por hora, al tiempo que los niveles de humedad se dispararon hasta alcanzar un 85 por ciento. La inestabilidad climática modificó la fisonomía de la clásica siesta de los vecinos de la Madre de Ciudades, quienes se vieron obligados a suspender de manera imprevista las actividades recreativas y los encuentros programados al aire libre.
Las proyecciones oficiales emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierten que las condiciones adversas podrían profundizarse con el correr de las horas, estimando una probabilidad de lluvias del 70 por ciento y contemplando la posibilidad de tormentas de mayor intensidad durante el transcurso de la noche. Asimismo, el organismo nacional anticipó que el domingo persistirá la inestabilidad en gran parte del territorio provincial, por lo que se recomendó a la población mantenerse informada y circular con máxima precaución por las rutas de la región.






