Los Testigos de Jehová anunciaron una importante flexibilización de su histórica posición frente a las transfusiones. Según la comunicación atribuida a su Cuerpo Gobernante, cada creyente podrá decidir de acuerdo con su propia conciencia si acepta o dona glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas durante un tratamiento médico.
La modificación representa un cambio significativo respecto de una práctica religiosa sostenida durante décadas, aunque no implica una aceptación de las transfusiones de sangre completa.
La organización mantiene su rechazo a esta última práctica y diferencia ahora entre la sangre completa y sus cuatro componentes principales.
Qué podrán decidir los fieles
De acuerdo con el anuncio, la decisión individual alcanzará a:
- Glóbulos rojos.
- Glóbulos blancos.
- Plasma.
- Plaquetas.
Esto significa, según la información difundida, que la utilización o donación de estos componentes quedará en manos de la conciencia de cada creyente, sin una prohibición religiosa general para todos los miembros.
“La medicina moderna comprobó que los tratamientos y las transfusiones son eficaces y evitan riesgos. Estos avances hicieron surgir muchas preguntas sobre cómo aplicar los principios bíblicos en diferentes situaciones”, expresó el Cuerpo Gobernante, según el comunicado citado.
Qué pasa con la sangre completa
Hay una distinción fundamental.
La organización continúa rechazando las transfusiones de sangre completa, por lo que la modificación anunciada se refiere específicamente a sus componentes.
La posición histórica de los Testigos de Jehová se encuentra vinculada con su interpretación de diferentes pasajes bíblicos que establecen la necesidad de “abstenerse de sangre”.
Según la explicación proporcionada ahora por la organización, las Escrituras no abordan específicamente las decisiones médicas relacionadas con la utilización individual de cada uno de esos componentes, por lo que consideran que corresponde dejar esa elección a la conciencia de cada persona.
Una flexibilización que ya había comenzado
La información suministrada señala que el cambio llega después de una modificación anterior anunciada en marzo, cuando se habría permitido que cada creyente decidiera sobre determinados procedimientos de autotransfusión, en los que se utiliza la propia sangre del paciente.
“Dado que la Biblia no habla sobre este tipo de decisiones, cada persona debe decidir según su conciencia. Ese mismo razonamiento se ha extendido ahora al uso de los cuatro componentes principales de la sangre”, explicó el organismo religioso.
De esta manera, el nuevo criterio amplía el margen de decisión individual frente a determinadas prácticas médicas.
Las congregaciones no deberán juzgar la decisión
Otro aspecto relevante es qué ocurrirá dentro de las propias comunidades religiosas.
Según el anuncio, las congregaciones no deberán intervenir ni juzgar la decisión personal adoptada por cada creyente respecto del uso de esos componentes.
El Cuerpo Gobernante señaló que continúa considerando la cuestión como un asunto de especial importancia religiosa, pero que determinadas decisiones quedarán ahora dentro del ámbito de la conciencia individual.
Para acompañar ese proceso, la organización anunció además la elaboración de una tabla informativa sobre los diferentes productos obtenidos de la sangre completa, con el objetivo de que sus miembros puedan conocer las distintas alternativas antes de decidir.
El cambio modifica así una cuestión que durante décadas estuvo estrechamente asociada con los Testigos de Jehová, aunque conserva una frontera concreta: la organización continúa diferenciando los componentes sanguíneos de la transfusión de sangre completa.






