La menopausia dejó de ser considerada simplemente el fin de la etapa reproductiva de la mujer para convertirse en un tema central de la salud integral. Así lo explicó el ginecólogo Franklin Moyano durante una entrevista en el programa ADN de Radio, donde remarcó que hoy existen tratamientos que permiten atravesar este proceso con una mejor calidad de vida.
El especialista señaló que la menopausia se produce cuando los ovarios dejan de funcionar, disminuye la producción de hormonas y cesa la ovulación, poniendo fin a la etapa reproductiva.
"No representa una pérdida ni un envejecimiento, sino una continuidad de la vida de la mujer. Hoy sabemos cómo manejar esta etapa de forma efectiva", afirmó.
Mucho más que el fin de la menstruación
Moyano explicó que la menopausia no solo implica el cese del ciclo menstrual, sino que también puede generar cambios emocionales, físicos y metabólicos.
Indicó que muchas mujeres comienzan a experimentar:
- Sofocos o calores repentinos.
- Cambios de humor.
- Ansiedad o tristeza.
- Irritabilidad.
- Insomnio.
- Cansancio.
- Aumento de peso y mayor dificultad para adelgazar.
- Disminución del deseo sexual.
El médico remarcó que estos síntomas se producen por la disminución de los estrógenos y otras hormonas, y que pueden aparecer de manera gradual o repentina, dependiendo de cada paciente.
El reemplazo hormonal, una herramienta para mejorar la calidad de vida
Durante la entrevista, el especialista destacó que actualmente existen diversas alternativas de terapia de reemplazo hormonal, que pueden administrarse en distintas presentaciones y siempre bajo control médico.
"Con un tratamiento adecuado logramos devolverle a la mujer no solo la calidad de vida desde lo emocional, sino también desde lo clínico", sostuvo.
Según explicó, la reposición hormonal también ayuda a disminuir riesgos asociados a la menopausia, como:
- Osteoporosis.
- Problemas cardiovasculares.
- Alteraciones del colesterol.
- Diabetes.
- Trastornos articulares.
No obstante, aclaró que cada tratamiento debe ser individualizado, ya que no todas las pacientes pueden recibir el mismo esquema terapéutico.
La importancia de consultar al ginecólogo
Uno de los mensajes centrales del profesional fue la necesidad de no normalizar los síntomas.
"El gran problema es que muchas mujeres no consultan. Si concurren al ginecólogo, en muy poco tiempo pueden notar cambios muy favorables en su calidad de vida", señaló.
Respecto de los sofocos, explicó que su duración es variable y que pueden extenderse desde algunos meses hasta varios años, dependiendo de cada caso.
Los hábitos que también ayudan
Además del tratamiento médico cuando corresponde, Moyano recomendó adoptar hábitos saludables para atravesar esta etapa.
Entre ellos mencionó:
- Realizar actividad física.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Evitar el tabaco, el vapeo y el exceso de alcohol.
- Destinar tiempo a actividades personales y recreativas.
- Favorecer la vida social.
"Muchas mujeres han dedicado gran parte de su vida al trabajo y a la familia. Es importante que también reserven un tiempo para ellas mismas, porque eso mejora su bienestar físico y emocional", concluyó.






