El arribo del papa León XIV a la República Argentina dejó de inmediato una de las postales más entrañables de su histórica gira pastoral. Tras concluir el recibimiento protocolar encabezado por el presidente Javier Milei en la pista del Aeroparque Jorge Newbery, el Sumo Pontífice decidió romper el protocolo formal y dirigirse a las vallas contencionistas para saludar a los cientos de fieles que se concentraron en las inmediaciones.
En medio de los vítores y las muestras de devoción, la transmisión oficial captó el momento exacto en que un niño logró acercarse al Pontífice para entregarle un obsequio muy particular: una pequeña figura de un carpincho, animal icónico de la fauna autóctona nacional.
Sonrisas, bendición y repercusión en redes
La entrega del regalo provocó una espontánea reacción de ternura en el líder de la Iglesia Católica. Lejos de la rigidez ceremonial, León XIV tomó el carpincho entre sus manos, esbozó una amplia sonrisa de agradecimiento y procedió a bendecir al pequeño tomándolo afectuosamente del brazo.
El gesto de cercanía espiritual y sencillez conmovió a los presentes en la aeroestación porteña y se convirtió en pocas horas en el primer contenido viral de la estadía del Santo Padre en el país, marcando el tono afectuoso de su itinerario en suelo argentino.






