Un equipo interdisciplinario de profesionales de Santiago del Estero y Tucumán ejecutó un operativo de monitoreo y control en la Cuenca Salí-Dulce. Las actividades de campo se desarrollaron en el marco de las acciones planificadas por el Grupo de Gestión en Tiempo Real del comité interprovincial, con el propósito de evaluar las condiciones ambientales del recurso hídrico.
El despliegue técnico estuvo coordinado por los especialistas del Instituto de Investigaciones y Desarrollo Aplicado de Hidrobiología (IIDAH), organismo dependiente de la Subsecretaría del Agua de Santiago del Estero, y contó con la participación de técnicos de la Secretaría de Estado de Producción de Tucumán. Las tareas de supervisión se concentraron a lo largo del cauce del río Dulce.
Mediciones con tecnología de precisión en el lugar
Durante las jornadas operativas, los expertos utilizaron sondas multiparamétricas de última generación para registrar variables fisicoquímicas directamente in situ. Esta metodología tecnológica permite obtener indicadores inmediatos sobre los parámetros críticos que inciden en el desarrollo de la vida acuática y el uso seguro del elemento.
Los registros iniciales indicaron condiciones óptimas y estables en la calidad del agua en todos los nodos geográficos evaluados.
Los indicadores obtenidos ratifican la funcionalidad de los esquemas de mitigación y los programas de control ambiental que ejecutan de forma conjunta ambas jurisdicciones norteñas.
Recolección de muestras para estudios de laboratorio
Más allá de los diagnósticos instantáneos en las estaciones de muestreo, el personal extrajo caudales de agua representativos bajo protocolos estrictos de conservación. Las muestras fueron derivadas a las instalaciones laboratoriales del IIDAH para la realización de análisis químicos, físicos y biológicos de carácter complementario.
Los resultados finales de estas pruebas específicas aportarán solidez científica a las bases de datos del Comité de la Cuenca Salí-Dulce. A través de este esquema de vigilancia sistemática, las autoridades provinciales buscan anticipar alteraciones ambientales, regular los vuelcos de efluentes y asegurar la sostenibilidad de los recursos naturales compartidos.






