La crisis económica continúa repercutiendo en la vida cotidiana de los sectores más vulnerables y las iglesias y templos adquieren un papel cada vez más importante como espacios de contención. Alimentos, abrigo, trabajo y asistencia económica aparecen entre las necesidades que llevan a muchos argentinos a buscar ayuda en instituciones religiosas.
Así se desprende del informe “El papel de los templos en la vida social argentina”, elaborado por el Observatorio de las Creencias en Argentina (OCREAR) de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Según el relevamiento, el 35,5% de la población acudió durante el último año a una institución religiosa para recibir algún tipo de asistencia.
El número implica que aproximadamente uno de cada tres argentinos buscó algún tipo de acompañamiento en estos espacios.
De la ayuda espiritual a los pedidos por necesidades económicas
El acompañamiento espiritual continúa siendo uno de los principales motivos por los cuales las personas recurren a iglesias y templos. Sin embargo, el informe muestra que las necesidades económicas y sociales están adquiriendo mayor protagonismo.
Entre los pedidos aparecen la asistencia alimentaria, abrigo, búsqueda de empleo y ayuda económica, además de otras situaciones relacionadas con la vida cotidiana de las familias.
De esta manera, las instituciones religiosas no funcionan únicamente como espacios destinados a la práctica de la fe, sino también como una red de contención para personas que atraviesan dificultades económicas o sociales.
El relevamiento también señala que las iglesias ofrecen acompañamiento ante situaciones de violencia familiar, problemas laborales, necesidades educativas y dificultades económicas.
Quiénes recurren con mayor frecuencia a las iglesias
El estudio encontró diferencias entre los distintos sectores de la población.
Los evangélicos son quienes utilizan con mayor intensidad las redes de acompañamiento que ofrecen sus comunidades religiosas.
A su vez, las personas mayores de 50 años recurren con mayor frecuencia a estos espacios, especialmente ante cuestiones relacionadas con la salud y la necesidad de contención.
Otro de los puntos destacados por la investigación es que la búsqueda de asistencia aumenta entre las personas con menor nivel educativo, un indicador que expone el papel que adquieren los templos entre sectores que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.
El dato del 35,5% refleja así una dimensión que excede lo estrictamente religioso. En medio de las dificultades económicas, las iglesias se consolidan como espacios donde parte de la población encuentra desde acompañamiento espiritual hasta alimentos, abrigo, orientación laboral y asistencia frente a necesidades concretas.






