Aunque todavía faltan varios meses para el inicio del ciclo lectivo 2027, la compra de útiles escolares comienza a aparecer entre las preocupaciones de algunas familias santiagueñas. Sin embargo, la situación económica hace que muchos padres posterguen esos gastos y prioricen las necesidades cotidianas antes de pensar en mochilas, cuadernos y otros materiales para el próximo año.
Así lo explicó el librero y comerciante Marcos Vizoso, quien dialogó con el programa A Primera Hora, de Radio LV11, sobre el comportamiento de los consumidores, los precios de los productos escolares y las posibilidades de realizar compras anticipadas.
Durante la entrevista, también analizó el crecimiento de la Feria del Libro de Santiago del Estero y destacó la importancia del Cheque Libro, una iniciativa que permitió a estudiantes acceder a ejemplares durante el evento.
“Los padres hoy priorizan la necesidad diaria”
Uno de los principales temas de la conversación fue la posibilidad de comenzar a comprar útiles escolares durante los últimos meses del año, para evitar que todos los gastos se acumulen antes del inicio de clases.
Consultado sobre si todavía existen familias que adoptan esa estrategia, Vizoso reconoció que las compras anticipadas continúan, aunque la situación económica condiciona las decisiones.
“Como está la situación, creo que los padres hoy priorizan la necesidad diaria. Más que nada, la necesidad diaria”, expresó.
Según explicó, muchas familias prefieren esperar hasta recibir las listas de materiales que solicitan los docentes para el siguiente ciclo lectivo.
Recién entonces comienzan a evaluar qué productos necesitan comprar y cuáles pueden reutilizar.
“Esa previsión se hace normalmente en algunos casos cuando llega fin de año y los docentes vuelven a pasar el listado de materiales a usar en el año siguiente”, detalló.
En ese sentido, indicó que algunos padres realizan compras entre los últimos meses del año y enero o febrero, mientras que otros esperan hasta tener mayor claridad sobre los gastos que deberán afrontar.
Mochilas escolares: un gasto que las familias buscan aprovechar
Otro de los puntos abordados fue el costo de las mochilas, uno de los productos que suele representar una inversión importante para los hogares.
Vizoso explicó que la duración depende tanto de la calidad como del uso cotidiano y del peso que transportan los estudiantes.
“Hay mochilas que te pueden durar, y hay padres que usan de un año a otro, y hay otras que, sinceramente, de acuerdo al peso que llevan los chicos, pueden llegar a durar un año o, en algunos casos, quizás la mitad del año”, señaló.
El comerciante destacó que, debido a los valores de estos productos, resulta importante prestar atención a sus características antes de comprarlos.
En particular, recomendó considerar la calidad de los materiales y la posibilidad de contar con alguna garantía.
También mencionó que existen distintos modelos, como las mochilas tradicionales para llevar en la espalda y las que incorporan ruedas.
La elección, explicó, depende de las necesidades de cada estudiante y de la cantidad de elementos que deba transportar.
“Las mochilas tienen un precio muy elevado, pero también hay que tomar conciencia de eso: elegir buenos productos, de muy buena calidad y, si es posible, con alguna garantía”, sostuvo.
Aunque no brindó precios concretos, dejó en claro que las familias intentan prolongar la vida útil de estos artículos para evitar reemplazarlos durante el mismo ciclo lectivo.
¿Conviene comprar los útiles escolares antes de fin de año?
Durante la entrevista, Vizoso también se refirió a los cambios que observa en el mercado de librería y papelería.
Explicó que, en otros períodos, las fuertes variaciones de precios impulsaban a muchos consumidores a comprar grandes cantidades de materiales con anticipación.
Sin embargo, consideró que actualmente el comportamiento de los precios presenta características diferentes.
Según su análisis, algunas empresas cuentan con niveles elevados de stock, mientras que los comercios intentan sostener cierta estabilidad para evitar una caída mayor de las ventas.
“Los precios no tienen tanta movilidad como en otro momento, no porque no tengamos inflación, creo que la inflación sigue moviéndose, pero los precios tienen casi la necesidad de mantener una cierta estabilidad”, explicó.
De esta manera, señaló que las decisiones de compra ya no dependen únicamente de anticiparse a posibles aumentos.
Para muchas familias, el factor determinante es contar con el dinero necesario sin descuidar los gastos cotidianos.
Por eso, el comerciante evitó plantear una regla única sobre cuándo comprar y destacó que cada hogar debe evaluar sus posibilidades.
La Feria del Libro de Santiago: “Es un fenómeno”
La conversación también se trasladó al ámbito cultural, especialmente a la reciente edición de la Feria del Libro de Santiago del Estero.
Vizoso, quien participa habitualmente de este encuentro, destacó el crecimiento de la convocatoria y el interés que despierta entre estudiantes, docentes y lectores.
“La Feria del Libro es un fenómeno, es un fenómeno que yo no termino de sorprenderme”, afirmó.
El librero explicó que la actividad comercial y el entusiasmo que se registran durante la feria no siempre se mantienen de la misma manera en los locales durante el resto del año.
Sin embargo, consideró que cada edición representa una oportunidad para acercar los libros a nuevos públicos.
“Año tras año va mejorando, se va haciendo una feria más linda, más atractiva y con muchísima más visita que el año anterior”, destacó.
También sostuvo que el evento se consolidó como una propuesta esperada por la comunidad santiagueña y valoró su importancia dentro de la agenda cultural del norte argentino.
Qué es el Cheque Libro y cómo funcionó durante la feria
Uno de los aspectos que despertó especial interés entre los conductores fue el Cheque Libro, un beneficio destinado a facilitar la adquisición de ejemplares durante la Feria del Libro.
Vizoso explicó que la iniciativa se desarrolló mediante un acuerdo entre la Fundación El Libro y el Gobierno de Santiago del Estero.
Según detalló, los bonos se distribuyeron en establecimientos educativos para que estudiantes pudieran utilizarlos durante el evento.
“Es un bono que la Fundación del Libro en la Argentina lo entrega gratuitamente en las escuelas y con ese Cheque Libro pueden ir a la feria, elegir un libro y, de acuerdo al monto, poder adquirir el libro que necesitan y que les gusta”, explicó.
El comerciante destacó que la herramienta permitió acercar la lectura a jóvenes que, por cuestiones económicas, quizás no hubieran podido comprar un ejemplar por sus propios medios.
Además, remarcó que la iniciativa incentivó la participación de estudiantes en la feria.
Una aclaración importante: el Cheque Libro no puede utilizarse después de la feria
Vizoso también realizó una aclaración para las familias que todavía conservan algún bono de la última edición.
El Cheque Libro tenía validez únicamente durante el desarrollo de la Feria del Libro, por lo que no puede utilizarse posteriormente en los comercios.
“Termina la vigencia en cuanto termina la feria”, precisó.
Según explicó, en ocasiones algunos padres o estudiantes guardan los bonos sin conocer que cuentan con un período limitado para utilizarlos.
Por ese motivo, destacó la importancia de difundir las condiciones del beneficio de cara a futuras ediciones.
La entrevista no incluyó una confirmación sobre montos, fechas de distribución ni condiciones para una eventual implementación del programa en 2027.
La importancia de defender el libro en papel
Hacia el cierre de la conversación, Vizoso compartió una reflexión sobre el valor de la lectura y el acceso a los materiales educativos.
El comerciante consideró que, incluso en contextos económicos difíciles, resulta fundamental sostener el interés por los libros y la formación.
“Creo que es muy importante que sigamos teniendo la condición de poder invertir en lo que significa capacitación”, manifestó.
También expresó su preocupación por los desafíos que enfrenta el libro físico y valoró los espacios de difusión que permiten mantener vigente el hábito de la lectura.
Para Vizoso, la cultura, la capacitación y el acceso a la información son herramientas esenciales para el desarrollo de las personas.
“Debemos defender lo que significa la cultura, la capacitación y la información. Sin eso, creo que día a día seremos un poco más dependientes de alguien”, concluyó.
Entre la economía familiar y la educación
La entrevista dejó planteadas dos realidades que atraviesan a las familias santiagueñas.
Por un lado, la necesidad de organizar los gastos escolares en un contexto en el que muchos hogares priorizan el día a día. Por otro, la importancia de sostener iniciativas que faciliten el acceso a libros y materiales educativos.
Mientras algunos padres comienzan a pensar en el ciclo lectivo 2027, otros esperarán hasta recibir las listas de útiles y conocer sus posibilidades económicas.
En ese escenario, Vizoso destacó el valor de elegir productos duraderos, aprovechar los materiales disponibles y mantener el vínculo de los estudiantes con la lectura.
La planificación de las compras escolares, según su mirada, está cada vez más condicionada por la realidad económica de cada familia, aunque la educación continúa ocupando un lugar central entre sus preocupaciones.






