Con la humildad y la madurez que la caracterizan, la joven deportista de 18 años repasó cómo se enteró de la noticia a través de las redes sociales mientras estudiaba, el orgullo inmenso de su familia y el significado de dar un salto cualitativo hacia la categoría más competitiva del hockey formativo argentino.
“La verdad muy contenta, ha sido algo que no me lo esperaba. Si bien sabía que había una próxima concentración, esta ha sido directamente para el Sub-21, que es la categoría más competitiva que hay en juveniles pensando en el Mundial”,expresó Valentina durante la charla, recordando que su camino se cimentó a base de innumerables horas de entrenamiento, viajes constantes para sumar rodaje en otras provincias y una exigencia personal implacable.
Constancia, estudio y el respaldo incondicional
Detrás de la jugadora de élite hay una adolescente que transita su último año en el secundario, equilibrando con una rigurosa organización sus mañanas de estudio con dobles turnos de entrenamiento físico en el gimnasio, pasadas en pista y exigentes compromisos con su club y con los seleccionados santiagueños.
Consultada sobre el secreto de su presente, "Tita" valoró el rol fundamental de sus padres y su entorno familiar, quienes la acompañaron en cada trayecto hacia Tucumán y en cada instancia competitiva. Asimismo, reconoció que transitar la adolescencia con semejante nivel de alta competencia implica renuncias necesarias: “Obviamente te pierdes muchas cosas, pero son elecciones que uno prioriza porque sabe hacia dónde quiere llegar”.

Referentes y el sueño olímpico
Inspirada en leyendas vivientes de la disciplina como Luciana Aymar y figuras nacionales de la talla de Facundo Nieva Viza, Valentina mantiene los pies sobre la tierra mientras diagrama su apretado calendario inmediato, que la llevará a disputar un nuevo torneo regional con el seleccionado provincial en Salta para luego sumarse de inmediato a los entrenamientos de doble turno en la concentración nacional en Buenos Aires. Con la mirada puesta en el futuro y la firme convicción de seguir estudiando una carrera universitaria al concluir el secundario, la joven referente del hockey santiagueño no oculta su máximo anhelo: “Mi sueño más grande es llegar a jugar un Juego Olímpico”.






