Vasco da Gama tiene un problema que resolver antes de recibir a Boca por la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana: no podrá utilizar São Januário debido a que su capacidad no alcanza el mínimo establecido por Conmebol para esta instancia. El club carioca pretende trasladar el encuentro al Maracaná y analiza recurrir a la Justicia si no consigue autorización para utilizar el mítico estadio.
Según la información disponible, Conmebol exige un mínimo de 30.000 localidades para los encuentros correspondientes a las semifinales, mientras que São Januário dispone de una capacidad cercana a los 20.000 espectadores.
Esto obliga a Vasco a encontrar otra sede para el encuentro que disputará como local frente al conjunto argentino durante la semana del 20 de octubre.
Y la primera opción es clara: el Maracaná.
Vasco quiere el Maracaná, pero podría encontrar un obstáculo
La intención del conjunto carioca es disputar allí uno de los partidos más importantes de su temporada. Sin embargo, la disponibilidad del estadio podría convertirse en un problema.
Si Flamengo consigue avanzar a las semifinales de la Copa Libertadores, también podría necesitar utilizar el Maracaná durante esa semana.
A eso se suma que la utilización del escenario depende de las condiciones y autorizaciones correspondientes. Ante un eventual rechazo, la dirigencia de Vasco contempla recurrir a la vía judicial para intentar garantizar su utilización.
Por ahora, por lo tanto, no existe una confirmación definitiva sobre el escenario del Vasco-Boca.
Las otras dos opciones que aparecen
El Maracaná no es la única alternativa que analiza Vasco.
Una posibilidad es trasladar el partido al estadio Nilton Santos, escenario utilizado por Botafogo, que aparece disponible como otra opción para cumplir con las exigencias de Conmebol.
Pero existe una alternativa mucho más particular: intentar ampliar temporalmente la capacidad de São Januário mediante la instalación de tribunas tubulares.
El objetivo sería alcanzar el aforo requerido y conseguir que Vasco pueda disputar la semifinal en su propia casa.
La dirigencia deberá determinar si esa modificación resulta viable y cumple con todas las exigencias establecidas para esta instancia de la competencia.
El recuerdo que el Maracaná le trae a Boca
Una eventual confirmación del Maracaná tendría además un significado especial para Boca.
El equipo argentino regresaría al escenario en el que el 4 de noviembre de 2023 perdió la final de la Copa Libertadores frente a Fluminense por 2 a 1 después del tiempo suplementario.
Ahora el contexto sería completamente diferente: Boca visitaría Río de Janeiro para enfrentar a Vasco en busca de avanzar a una nueva definición continental.
Antes habrá que resolver una cuestión fundamental: dónde se jugará el partido.
Vasco tiene al Maracaná como prioridad, el Nilton Santos aparece entre las alternativas y hasta existe la posibilidad de intentar adecuar São Januário. Si la primera opción encuentra resistencia, la dirigencia carioca no descarta trasladar también la disputa por el estadio al terreno judicial.






