Los vecinos e instituciones intermedias de la ciudad de Añatuya expusieron su preocupación ante el continuo anegamiento de arterias urbanas y el deterioro de veredas provocado por pérdidas en la red de agua potable. Desde el sector damnificado señalaron que la interrupción total del suministro registrada durante dos jornadas consecutivas derivó en el secado temporal de las arterias afectadas, elemento que relacionaron de manera directa con las fallas en la infraestructura de la empresa concesionaria Aguas de Santiago.
Reclamos institucionales y señalamientos al ente regulador
Las quejas abarcan a frentistas, autoridades municipales y comunidades educativas cuyos accesos se ven afectados por el estancamiento de agua. En ese contexto, los damnificados cuestionaron la falta de respuestas por parte del Ente Regulador de Agua y Cloacas (ERSAC), organismo al que le exigen la aplicación de sanciones, intimaciones e inspecciones técnicas para obligar a la prestataria a ejecutar los trabajos de reparación de los caños dañados.
Impacto en la infraestructura vial y en el patrimonio urbano
El escurrimiento permanente de agua por la superficie y el subsuelo ocasionó el socavamiento del pavimento y el paulatino deterioro de la capa asfáltica en distintos sectores de la localidad. Asimismo, los frentistas expresaron que deben afrontar por cuenta propia las reparaciones de las veredas destruidas por las filtraciones subterráneas.
Ante el cúmulo de expedientes, notas y registros audiovisuales presentados ante las autoridades competentes, la comunidad de Añatuya reiteró el pedido de recambio de cañerías y la presencia efectiva del ente de control para resguardar los servicios públicos locales.






