Enzo Fernández necesitó apenas nueve minutos para desatar el festejo en el Etihad Stadium. El argentino se hizo cargo de una pelota parada, engañó por completo a la defensa y al arquero del Sunderland y convirtió un golazo para abrir el marcador a favor del Manchester City por la quinta fecha de la Premier League.
La jugada nació de un tiro libre ubicado sobre la derecha del área. Por la posición de la pelota y la preparación del argentino, todo hacía pensar que buscaría un compañero mediante un centro.
Pero Enzo tenía otra idea.
El mediocampista amagó hasta último momento con enviar la pelota al área y terminó rematando directamente al arco. El disparo sorprendió al arquero Robin Roefs y se transformó en el 1-0 a los nueve minutos.
La conquista tuvo además un significado especial: fue el primer gol de Fernández con la camiseta del Manchester City.
Sunderland respondió rápidamente
La ventaja, sin embargo, duró poco. Apenas tres minutos después, Brian Brobbey convirtió el empate para Sunderland y volvió a poner el encuentro en tablas.
El primer tiempo continuó con un ritmo frenético y finalmente el conjunto local se marchó al descanso ganando 3-2.
La ejecución de Enzo generó repercusión inmediata. “¡Pero qué gol, Perla, querido! ¡Cómo engañó al arquero!”, expresó Juan Manuel Pons durante la transmisión de ESPN.
Enzo comienza a ganarse a los hinchas del City
El gol llegó después de sus primeras actuaciones con la camiseta del conjunto inglés, entre ellas su participación en el clásico frente al Manchester United.
Según el material proporcionado, el mediocampista argentino también comenzó a recibir muestras de cariño desde las tribunas, donde los hinchas le dedicaron un cántico con la melodía de “Zombie”, de The Cranberries.
“La verdad es que se me pone la piel de gallina porque desde el principio los fans, la gente de acá, me hicieron sentir como en casa”, declaró Fernández al sitio oficial del club al referirse al reconocimiento.
Ahora llegó también su primer festejo personal con la camiseta del City, y de una manera difícil de olvidar: amagando con el centro y definiendo directamente al arco para sorprender a todos en el Etihad.






