El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, mantuvo una reunión oficial en el Gran Palacio del Kremlin con los emisarios del gobierno estadounidense de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. La cumbre diplomática tuvo como eje central reactivar las mesas de negociación para alcanzar una salida al conflicto bélico en Ucrania, proceso que permanecía sin avances significativos desde febrero.
Durante el inicio de las conversaciones, el mandatario ruso valoró la iniciativa promovida por la administración de Washington y reconoció la complejidad del escenario diplomático actual, al señalar que la situación «no es fácil». Por su parte, los delegados estadounidenses transmitieron las felicitaciones protocolares del jefe de Estado norteamericano y agradecieron los operativos de seguridad desplegados para el arribo de la comitiva a la capital rusa.
Tregua de ataques aéreos y condiciones para un eventual acuerdo
Como antesala a las reuniones de trabajo, se acordó una suspensión temporal de las incursiones aéreas sobre las ciudades de Moscú y Kiev por un lapso de tres días. Según manifestaron fuentes oficiales del Kremlin, la medida de cese parcial fue adoptada tras una propuesta formal de la parte ucraniana con el propósito de garantizar las condiciones operativas y de seguridad durante la estadía de la comitiva de Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno ruso aclaró que esta pausa puntual en las operaciones con drones y misiles no equivale a un alto el fuego generalizado en el frente de batalla. Asimismo, el jefe de Estado ruso supeditó la realización de una eventual cumbre trilateral entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania a la existencia previa de un borrador de acuerdo definitivo que garantice la resolución sustancial de las controversias bélicas y territoriales.






