Un episodio ocurrido en el ámbito universitario generó controversia en las últimas horas, luego de que un estudiante denunciara que se le impidió el ingreso a una clase por llevar puesta una remera de color violeta, asociada por algunos a un espacio político.
Según su testimonio, al intentar acceder al aula, le habrían indicado que debía cambiarse la prenda para poder ingresar, lo que motivó su reclamo y posterior difusión del hecho en redes sociales.
La situación rápidamente generó repercusión y abrió un debate en torno a los límites de la libertad de expresión dentro de las instituciones educativas, así como sobre la convivencia de distintas posturas políticas en espacios públicos.
Hasta el momento, no se conoció una versión oficial por parte de la institución involucrada, mientras el caso continúa generando opiniones divididas entre quienes cuestionan la medida y quienes plantean la necesidad de mantener ámbitos académicos libres de tensiones partidarias.