A pesar de la paridad en el marcador, el técnico valoró el funcionamiento colectivo, destacando que el grupo respondió positivamente pese a los numerosos cambios en el once inicial. Úbeda explicó que el recambio es una necesidad estratégica debido a la seguidilla de partidos que incluye compromisos por Copa Libertadores y la inminente cercanía del Superclásico. Según su visión, estas variantes permiten mantener la competitividad interna y proteger el físico de los futbolistas de cara a la recta final del semestre.
En cuanto al desarrollo del juego, el DT admitió que en el segundo tiempo el rendimiento del equipo sufrió una leve merma, aunque subrayó que la actitud de buscar el arco rival se mantuvo constante. Sin embargo, el punto de mayor conflicto en su análisis fueron las jugadas polémicas: mientras respaldó el penal sancionado a favor de Boca como una "infracción clara", fue muy crítico con una presunta mano no cobrada en la acción previa al gol del conjunto de Avellaneda, lo que a su criterio alteró el resultado final.
Con este empate, Boca suma una unidad que sabe a poco en la lucha por el campeonato, dejando una sensación de oportunidad perdida ante su público. No obstante, Úbeda prefirió enfocarse en los aspectos positivos del rendimiento de los jugadores que habitualmente no son titulares, reafirmando que el plantel está preparado para afrontar los desafíos decisivos que se avecinan tanto en el plano local como en el certamen internacional.