El día que Ozzy Osbourne mordió un murciélago en pleno show
20/01/2026
Ocurrió en 1982, durante un recital en Estados Unidos. El cantante creyó que era un juguete, pero el animal estaba vivo y el episodio quedó para siempre en la historia del rock.
El 20 de enero de 1982, en Des Moines, Iowa, Ozzy Osbourne protagonizó uno de los episodios más insólitos y recordados de la historia del rock. En medio de un show, un espectador arrojó al escenario lo que parecía ser un murciélago de goma. Sin dudarlo, el cantante lo tomó frente al público y le mordió la cabeza.
Años después, Osbourne relató que creyó que se trataba de un juguete hasta que sintió “algo crujiente” en su boca. Fue en ese instante cuando advirtió que el animal estaba vivo. La multitud reaccionó entre gritos y asombro, mientras la banda continuó tocando y el recital siguió adelante.
Tras finalizar el show, el músico fue trasladado a un hospital, donde recibió una serie de vacunas contra la rabia como medida preventiva. No fue necesario ningún otro tratamiento médico.
El incidente se convirtió rápidamente en una de las anécdotas más famosas del rock y terminó de consolidar la imagen pública de Ozzy Osbourne como el “Príncipe de las Tinieblas”. Desde entonces, el episodio fue replicado en biografías, documentales y relatos de fanáticos, alimentando el mito alrededor de su figura.
Con el paso del tiempo, aquella mordida accidental pasó a formar parte del folklore del heavy metal. Hoy, más de cuatro décadas después, sigue siendo recordada como un símbolo de una época marcada por los excesos, la provocación y el espectáculo extremo que definieron la carrera del cantante.