Encontraron un submarino francés perdido hace 83 años frente a Cádiz
19/01/2026
Se trata del Le Tonnant, hundido durante la Segunda Guerra Mundial con 72 tripulantes a bordo. El hallazgo permite reconstruir sus últimos momentos y aporta nuevas claves históricas.
Investigadores localizaron frente a las costas de Cádiz los restos del submarino francés Le Tonnant, una nave de la clase Redoutable que había desaparecido en noviembre de 1942 durante la Segunda Guerra Mundial y cuyo paradero fue un misterio durante más de ocho décadas.
El sumergible, preparado para largas patrullas oceánicas y con una tripulación de 72 personas, se hundió en el marco de la batalla de Casablanca, en plena Operación Antorcha, cuando Francia atravesaba una profunda división política y militar tras su derrota de 1940.
El avance clave para dar con el pecio surgió del análisis del libro de bitácora del capitán, que permitió reconstruir la ruta probable del submarino y estimar el punto teórico de hundimiento. A partir de esos datos, un equipo de investigadores de la Universidad de Bretaña Occidental combinó información histórica con tecnología moderna, como imágenes de sonar y vehículos submarinos operados a distancia (ROV), logrando identificar y confirmar los restos con precisión.
Los especialistas consideran al Le Tonnant una tumba de guerra, por lo que su preservación será prioritaria. Todo indica que Francia solicitará su declaración como sitio legalmente protegido, lo que impediría la extracción de objetos y limitaría el acceso recreativo. Cualquier intervención futura deberá contar con permisos especiales y respetar la memoria de la tripulación.
El estudio del casco y la posición de las escotillas podría aportar datos determinantes sobre los últimos minutos del submarino, como si navegaba en superficie, si intentó una maniobra de emergencia o si sufrió una implosión por la profundidad. También se analizarán posibles señales de combate previas al hundimiento.
Un intento anterior de localización, realizado a fines de 2024, no había dado resultados. Sin embargo, la combinación de documentación histórica y tecnología de exploración submarina permitió finalmente resolver uno de los enigmas navales de la Segunda Guerra Mundial, con un hallazgo de alto valor histórico y patrimonial tanto para Francia como para España.