El periodismo argentino vive hoy un día de luto tras conocerse el fallecimiento de Ernesto Cherquis Bialo. El reconocido cronista, quien supo destacarse como una de las voces más autorizadas del deporte nacional durante décadas, murió en la jornada de este sábado, dejando un vacío inmenso entre sus pares y el público que siguió sus columnas y participaciones en los medios más importantes del país.
Su estilo inconfundible, caracterizado por una prosa elegante, una capacidad de análisis quirúrgica y un profundo conocimiento de los entretelones del fútbol, lo posicionaron como una figura central. Desde su labor en la histórica revista El Gráfico hasta sus años en la televisión, Cherquis Bialo fue más que un informador: fue un constructor de opinión pública que no temía a la controversia ni al debate profundo.
Una huella imborrable
Colegas de diversos medios han inundado las redes sociales con mensajes de despedida, destacando su generosidad en la enseñanza y su rigor profesional. Muchos lo definieron como un "maestro" que, con su característica ironía y solvencia, supo transformar cada entrevista en una lección de historia deportiva. Su paso por la gestión en la Asociación del Fútbol Argentino también forma parte de una biografía multifacética que será recordada en los archivos de la radio y la televisión nacional.
El reconocimiento de sus pares
"Se nos fue un referente absoluto, un hombre que entendía el periodismo como un oficio artesanal", expresaron desde el Círculo de Periodistas Deportivos. La despedida de sus restos se realizará en el ámbito íntimo de su familia, conforme a sus deseos, aunque el homenaje del gremio y de los oyentes de nuestra radio se hará sentir en cada programa durante los próximos días, recordando sus mejores anécdotas y debates que marcaron época.