Las farmacias atraviesan una situación crítica debido a los atrasos en los pagos del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), lo que estaría generando cortes de crédito con droguerías y dificultades para la dispensa de medicamentos.
Así lo aseguró Hugo Navarro, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Santiago del Estero, en diálogo con el programa Actualidad Política de Radio LV11, donde explicó que el sector “hace todo lo humanamente posible para seguir brindando el servicio”, aunque reconoció que existen establecimientos que ya no pueden acceder a la compra de medicamentos por la falta de financiamiento.
Según detalló, la situación se agravó en los últimos meses, con retrasos significativos en los pagos. Hasta el 15 de abril, aún quedaban acreencias correspondientes al mes de enero, con liquidaciones parciales que apenas alcanzaron una tercera parte de lo adeudado.
En este contexto, Navarro advirtió que el problema se vincula a la deuda del PAMI con prestadores de salud, que superaría los 500.000 millones de pesos, lo que genera demoras, recortes de servicios y faltantes de medicamentos en distintos puntos del país.
El referente del sector farmacéutico calificó el escenario como “límite” y explicó que en muchos casos deben informar a los pacientes que no cuentan con determinados medicamentos, debido a la imposibilidad de reponer stock por la falta de crédito en droguerías. Esta situación, según indicó, se volvió cada vez más frecuente.
Navarro también señaló que las farmacias son el eslabón más débil de la cadena, ya que financian parte del circuito: mientras los pagos a droguerías se realizan en plazos más cortos, las farmacias cobran sus prestaciones recién a los 45 días o más, lo que en la práctica puede extender los plazos a casi dos meses o incluso más en casos de demora.
A esto se suman aumentos en costos operativos como alquileres, tarifas y salarios, junto con una caída en el consumo general, lo que agrava aún más la situación económica del sector. En algunos casos, incluso, se han registrado cierres de farmacias o la limitación de la atención exclusivamente a clientes particulares.
En la práctica diaria, Navarro explicó que muchos pacientes no pueden acceder a sus medicamentos por falta de recursos, y que los farmacéuticos intentan brindar alternativas como la entrega fraccionada de tratamientos, en carácter de emergencia, para no interrumpir la continuidad terapéutica.
Finalmente, aclaró que las dificultades en la provisión de medicamentos no responden a decisiones voluntarias de las farmacias, sino a restricciones materiales derivadas de la falta de abastecimiento y crédito.