Ayer por la noche, cerca de las 20.30, una mujer de 64 años y de apellido Martínez, domiciliada en el Bº Santa Rita de la ciudad de Añatuya, se dirigió a la Comisaría 41ª para denunciar los hechos ilícitos de los que fue víctima.
Según relató, el pasado jueves comenzó a buscar en su casa la tarjeta bancaria para el cobro de la pensión de su difunto marido y no la encontró, aunque en ese momento no le dio mayor importancia.
Al día siguiente —ayer—, cerca de las 9, se dirigió a una sucursal del banco para dar de baja la tarjeta extraviada y percibir la pensión, cuando le informaron que no poseía la totalidad del dinero que debía tener.
En la entidad le explicaron que el jueves a las 11:51 se habían realizado dos extracciones desde un cajero ubicado en Av. 25 de Mayo y Ruta Provincial Nº21, ambas por 40.000 pesos, y luego una más en los primeros minutos del viernes, a las 0:16, en el cajero de otra entidad bancaria (Banco Nación) y por la misma suma, haciendo un total de 120.000 pesos.
La fiscal Cecilia Rimini tomó intervención, ordenó que se adjunten los comprobantes de los últimos movimientos en la cuenta y que las actuaciones le sean remitidas para efectuar nuevas disposiciones.