El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entra este martes 21 de abril en una instancia decisiva con la declaración de Gianinna Maradona. Tras la suspensión de su testimonio la semana pasada, la hija menor del Diez se presenta ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro para detallar las condiciones de salud en las que se encontraba su padre durante la internación domiciliaria en Tigre.
La declaración de Gianinna es una pieza fundamental para la fiscalía, ya que apunta a demostrar que el entorno médico ignoró señales evidentes de alarma. En testimonios anteriores, la hija del futbolista describió que su padre estaba "muy hinchado" y con una "voz robótica", una versión que choca directamente con la defensa de Leopoldo Luque.
El contraataque de Leopoldo Luque
El neurocirujano y principal imputado en la causa ya anticipó a través de sus abogados que volverá a declarar para refutar los dichos de Gianinna. Durante su exposición previa, Luque intentó desligarse de la responsabilidad clínica al asegurar que su rol era estrictamente de neurocirujano y que las hijas se habían comprometido a buscar un médico clínico que nunca llegó.
Luque sostiene que Maradona "no agonizó" y cuestiona los hallazgos de la autopsia, calificándolos como diagnósticos que no pueden determinarse en una inspección forense. Su estrategia busca instalar que la falta de un médico clínico en la casa fue una decisión o una omisión de la familia y no una negligencia de su parte.
Los policías que vieron el cuerpo
La jornada también cuenta con el testimonio de tres efectivos policiales que ingresaron a la vivienda del barrio San Andrés minutos después del fallecimiento. El comisario Lucas Farías, Lucas Borges y Cristian Méndez repiten ante los jueces Ortolani, Gaig y Rolón lo que observaron aquel 25 de noviembre de 2020.
Estos testimonios son críticos para la acusación, ya que los efectivos coinciden en que el abdomen de Maradona estaba "muy inflado", lo que contradice la teoría de Luque sobre la ausencia de síntomas de insuficiencia cardíaca. De acuerdo con los registros policiales, el estado del cuerpo evidenciaba un cuadro de desatención que los siete profesionales de la salud imputados, acusados de homicidio simple con dolo eventual, deberán justificar ante la Justicia.