La Verificación Técnica Vehicular (VTV) atraviesa un proceso de transformación profunda impulsado por el Gobierno nacional. La nueva normativa apunta a la digitalización total del trámite, permitiendo que los conductores cuenten con un respaldo electrónico de su inspección. Esta actualización no solo busca modernizar el registro, sino también fortalecer la seguridad vial mediante criterios de evaluación más estrictos y uniformes en las distintas jurisdicciones.
A partir de junio de 2026, los tradicionales certificados en papel serán reemplazados por documentos digitales que incluirán un código QR. Esta herramienta permitirá a las autoridades de tránsito validar la autenticidad de la oblea de forma inmediata durante los operativos de control, cruzando información en tiempo real con bases de datos nacionales y organismos como el ENARGAS para los vehículos que utilizan GNC.
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Unificación de datos y trámites más ágiles
Uno de los pilares de la reforma es la unificación de la información entre las provincias. El sistema permitirá evitar las disparidades de criterios que suelen ocurrir cuando un vehículo cruza fronteras jurisdiccionales. Jurisdicciones como la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y la Provincia de Buenos Aires funcionarán como punta de lanza en la implementación de este esquema, facilitando que la gestión previa (pago y turno) sea íntegramente online.
Para los conductores en Santiago del Estero y el resto del país, los requisitos básicos se mantienen, aunque con una mayor integración digital. Al momento de la inspección presencial en los talleres autorizados, se deberá presentar:
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Cédula del vehículo (verde o azul).
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DNI del titular o conductor.
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Comprobante de turno y pago realizado vía web.
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En caso de poseer GNC, la oblea vigente y la prueba del cilindro al día.
La inspección continuará enfocándose en componentes vitales para la circulación segura, tales como el sistema de frenado, el estado de los neumáticos, la iluminación y la emisión de gases contaminantes. Con esta reforma, el Estado busca incrementar los niveles de cumplimiento efectivo, ofreciendo un sistema más transparente y menos propenso a errores administrativos.