El sistema de salud nacional encendió las luces de alarma este martes tras confirmarse el primer fallecimiento en Argentina asociado a la gripe A H3N2. El deceso se produjo en la provincia de Mendoza y corresponde a un hombre de 74 años, de nacionalidad española, que se encontraba internado en terapia intensiva.
El paciente había llegado al país desde Europa para celebrar las fiestas de fin de año junto a su familia. Apenas 48 horas después de su arribo, comenzó a manifestar fiebre y síntomas respiratorios que se agravaron rápidamente, derivando en una internación en el Hospital Carrillo del departamento Las Heras.
Cuadro grave y comorbilidades
La directora del centro de salud, Beatriz Montenegro, explicó que la evolución del paciente se vio comprometida por sus múltiples patologías de base. El hombre padecía EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y arritmias cardíacas, factores que jugaron en contra pese a que contaba con el esquema de vacunación antigripal al día.
El cuadro viró hacia una neumonía severa con fiebre persistente que el equipo médico no pudo revertir. Desde el Ministerio de Salud local aseguraron que se aplicó un aislamiento estricto y se realizó el seguimiento de todos los contactos estrechos y familiares.
La variante en Argentina
La cepa H3N2 es la que actualmente predomina en el hemisferio norte y se caracteriza por su alta transmisibilidad. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, ya se confirmaron 28 casos en 14 provincias argentinas, afectando principalmente a mayores de 60 años y menores de 10.
Frente a este escenario presentado, las autoridades nacionales dan a conocer una serie de recomendaciones para evitar contagios masivos.
- Mantener los esquemas de vacunación contra la gripe (influenza, SARS-CoV-2, neumococo, Haemophilus influenzae tipo B, Bordetella pertussis y virus sincicial respiratorio).
- Realizar lavado frecuente de manos con agua y jabón.
- Cubrirse la boca y la nariz con el pliegue del codo al toser o estornudar.
- Evitar compartir objetos personales.
- Ventilar los ambientes.
- Prestar atención a los síntomas o peligros de terceras personas.