Un golpe delictivo de magnitud generó indignación y tristeza en la comunidad educativa de Quimilí. Delincuentes aprovecharon la soledad del receso para desvalijar por completo el Jardín de Infantes del barrio Olivos, llevándose equipamiento pesado y costoso que es vital para los chicos.
El saqueo fue descubierto este miércoles por una docente de apellido Guaida. Al ingresar al establecimiento para retomar tareas tras el parate, se encontró con el panorama desolador: las aulas y espacios comunes estaban vacíos.
Zona liberada
Según la denuncia radicada en la Comisaría Comunitaria Nº 29, no se sabe con exactitud qué día ocurrió el hecho, ya que los ladrones tuvieron una ventana de quince días para actuar. Durante ese lapso, el edificio no tuvo actividad y estuvo completamente cerrado, lo que les dio tiempo y tranquilidad para "trabajar".
Para ingresar, cortaron el alambrado perimetral. Una vez dentro del predio, se movieron con total impunidad: aprovecharon la falta de seguridad en puertas y ventanas para entrar a las salas sin necesidad de forzar cerraduras.
Se llevaron todo
Lo que más llama la atención de los investigadores es el volumen de lo robado, lo que sugiere el uso de vehículos de carga. El inventario de faltantes incluye:
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Cinco aires acondicionados.
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Una cocina industrial.
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Una heladera.
Investigación
La causa recayó en la fiscal Dra. Belkis Alderete, quien ordenó la intervención de Criminalística y de la Brigada de Robos y Hurtos de la Departamental Nº 12. Se buscan testigos o cámaras en la zona que hayan podido captar movimientos extraños en las últimas dos semanas, ya que el daño a la institución es incalculable.