El riesgo país argentino profundizó este miércoles su tendencia descendente y perforó la barrera de los 500 puntos, al ubicarse en 483 unidades, en lo que representa su octava rueda consecutiva en baja. En la apertura de la jornada, incluso, llegó a tocar los 476 puntos, un nivel que no se registraba desde junio de 2018.
La caída del indicador elaborado por JP Morgan se explica principalmente por una nueva suba de los bonos soberanos argentinos en los mercados internacionales. El contraste es marcado si se compara con diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la presidencia y el riesgo país superaba los 1900 puntos.
Desde entonces, el índice inició un proceso de descenso sostenido, con fluctuaciones durante la primera parte de 2025 entre 600 y 800 unidades. El último pico significativo se había dado en septiembre del año pasado, por encima de los 1400 puntos, tras el triunfo del kirchnerismo en las elecciones bonaerenses. La victoria del oficialismo en octubre revirtió ese escenario y dio paso a una nueva etapa de bajas.
De acuerdo con analistas del mercado, un riesgo país cercano a los 450 puntos podría habilitar a la Argentina a volver a emitir deuda en los mercados internacionales a tasas de un solo dígito, lo que permitiría comenzar a refinanciar los vencimientos previstos para este año. Si bien el reciente caso de Ecuador alimenta expectativas, el Gobierno descarta movimientos en el corto plazo.
Según un informe de Portfolio Personal Inversiones, la mejora responde a dos factores clave: por un lado, un contexto global favorable para emergentes y commodities, que canalizó flujos desde Estados Unidos hacia estos mercados; por otro, avances en la agenda local, como las compras de dólares del Banco Central, que ya acumulan US$1082 millones, fortaleciendo la confianza de los inversores.
En contraste con el desempeño de los bonos, las acciones argentinas operaban con bajas en Wall Street. Entre los ADRs más castigados se destacaban Globant, Cresud y Banco Supervielle. En la plaza local, el S&P Merval retrocedía más de 2% en pesos y alrededor de 3% en dólares.
En el mercado cambiario, el dólar oficial subía $5 y alcanzaba los $1470 en el Banco Nación, mientras que en el segmento mayorista se negociaba a $1447, aún por debajo del techo fijado por el esquema de bandas. En tanto, las cotizaciones financieras mostraban leves avances, con el dólar MEP cerca de $1464 y el contado con liquidación en torno a los $1509.
Por su parte, las reservas internacionales del Banco Central cerraron en US$46.159 millones, tras un enero marcado por fuertes compras oficiales de divisas.