La creciente del Río Dulce encendió las alertas en la zona de la Costanera, donde se registró un aumento significativo del caudal y la aparición de corrientes fuertes, generando un riesgo potencial para quienes suelen acercarse al agua.
En respuesta, las autoridades implementaron medidas de seguridad especiales, incluyendo la colocación de vallados metálicos en puntos estratégicos para restringir el acceso directo al cauce. El operativo busca preservar la integridad de los vecinos, con especial atención a niños y adolescentes, y prevenir accidentes en un contexto donde el río no presenta condiciones seguras para el contacto.
El predio de la Costanera será custodiado de manera permanente por guardavidas, con apoyo de personal de Defensa Civil, fuerzas de seguridad y equipos de emergencia. Además, se brindarán indicaciones a los asistentes y se controlará que se respeten las señalizaciones dispuestas.