Las fuertes precipitaciones que afectan al norte del país provocaron una grave situación en el sur de Tucumán, donde cientos de familias debieron abandonar sus viviendas debido al desborde del Río Marapa.
La localidad más afectada fue La Madrid, donde más de 200 familias fueron evacuadas de manera preventiva luego de que el agua avanzara rápidamente sobre calles y viviendas, generando anegamientos en distintos barrios.
Ante el ingreso del agua en los domicilios, numerosos vecinos se vieron obligados a salir de sus casas y armar campamentos improvisados a la vera de la Ruta Nacional 157, donde pasaron la noche a la intemperie mientras esperaban que el nivel del agua comenzara a descender.
En paralelo, unas 300 personas fueron trasladadas a un centro de evacuación habilitado en una escuela de Taco Ralo, donde recibieron asistencia para resguardarse del frío y la lluvia.
La emergencia también afectó a la ciudad de Graneros, donde el agua llegó hasta el casco céntrico e inundó numerosas viviendas y comercios.
En medio de la oscuridad y bajo carpas improvisadas, los vecinos relataron las horas de angustia que atravesaron al ver cómo el agua avanzaba sobre sus hogares. “En unas tres horas el agua empezó a venir para el pueblo y tuvimos que salir para la ruta como pudimos. Pasamos la noche despiertos, con frío y sin dormir”, contaron algunos de los damnificados.
Mientras las autoridades continúan monitoreando el caudal del río, las familias evacuadas esperan que la situación mejore para poder regresar a sus hogares y evaluar los daños provocados por esta nueva inundación.