En una nueva exposición ante la Fundación Libertad, el presidente Javier Milei brindó un diagnóstico optimista sobre el rumbo financiero del país, sentenciando que "lo peor ya pasó". El mandatario sostuvo que, tras un semestre de fuerte parate, la actividad económica comenzó a mostrar signos de mejoría a partir del mes de abril. Durante su disertación, el jefe de Estado ratificó que no modificará el rumbo de su plan económico, al cual calificó como "el mejor gobierno de la historia", argumentando que la solidez de su programa ha resistido los intentos de la oposición por desestabilizarlo.
Postura frente al salario y el mercado laboral
Uno de los ejes más polémicos de su discurso fue la negación de la crisis en el mercado de trabajo y la pérdida del poder de compra de los haberes. Milei tildó de "mentira" la destrucción de puestos laborales, aunque admitió que el repunte actual se concentra en el sector informal. Respecto a los ingresos, utilizó su propia situación personal como ejemplo de austeridad: "¿Saben al que peor le fue con esta economía en términos reales? A mí, que fui el único que no se subió el sueldo", afirmó, presentándose como el presidente con la remuneración más baja de la región.
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El Presidente también cuestionó las mediciones tradicionales que advierten una caída estrepitosa en las ventas minoristas. Según su visión, el consumo masivo se encuentra en un "pico histórico", sugiriendo que las estadísticas no logran captar el cambio en los hábitos de los argentinos. Milei instó a observar los balances de plataformas de comercio electrónico, como Mercado Libre, para comprender que la demanda no desapareció, sino que se desplazó hacia canales digitales. "No se dejen psicopatear por los discursos de la oposición", pidió a sus seguidores ante lo que considera una distorsión informativa de sus detractores.
Críticas al sector industrial y divisas
Sobre el cierre de su intervención, el líder de La Libertad Avanza descartó un retraso cambiario y vaticinó un "shock exportador" que generará un excedente de divisas por la vía de la confianza. Asimismo, fiel a su estilo disruptivo, lanzó duras críticas hacia sectores industriales protegidos, apuntando tácitamente contra grandes empresarios locales. Cuestionó la ineficiencia de pagar insumos más caros para beneficiar a determinados sectores y reafirmó su compromiso con la apertura comercial y la competencia, como pilares para consolidar la recuperación económica.