Ante la preocupante crecida del Río Dulce, que mantiene en vilo a la ciudad, el Gobierno provincial desplegó a su gabinete de obras públicas en el terreno para supervisar de cerca el comportamiento del agua. El ministro de Obras, Servicios Públicos y Agua, Arq. Aldo Hid, encabezó una inspección ocular en distintos sectores de la ribera y otras zonas afectadas por el desborde.
El funcionario estuvo acompañado por una comitiva técnica clave para la toma de decisiones: el Secretario de Obras Públicas, Jorge Zuain; el Subsecretario del Agua, Lic. Sergio Zaltz; y el Director de Obras Sanitarias, Ing. Guillermo Rivero. El objetivo central de la recorrida fue evaluar in situ el estado actual del cauce y el impacto de la erogación del dique en la infraestructura costera.
Monitoreo permanente
Durante el trayecto, las autoridades verificaron el nivel del agua y las condiciones generales del entorno, confirmando que la situación requiere una vigilancia estricta.
Desde la cartera informaron que "se continúa con el monitoreo permanente de la situación", reforzando las acciones de control y prevención para resguardar a la población. Estas medidas responden a las "expresas indicaciones del Gobernador de la Provincia, Sr. Elías Suárez", quien ordenó mantener la guardia alta mientras dure la alerta hídrica.