El ministro de Economía, Luis Caputo, lanzó duras críticas contra los sectores industriales que reclaman por la competencia de productos importados, al tiempo que ratificó la continuidad de la apertura comercial. Durante una exposición ante empresarios, el funcionario sostuvo que la protección arancelaria del pasado solo generó precios altos para los consumidores y falta de innovación en la producción local de la Argentina.
Un modelo basado en la moral y la eficiencia
Para el jefe de la cartera económica, el esquema implementado por la gestión de Javier Milei trasciende lo técnico para instalarse en el plano de los valores. "Este modelo es eficiente, moral y justo", sentenció Caputo, argumentando que no es ético obligar a la población a pagar más por bienes de menor calidad para sostener privilegios de ciertos sectores empresariales que no se modernizan.
El fin de las prebendas y el foco en la competencia
El ministro instó a los industriales a centrar sus esfuerzos en la mejora de la productividad en lugar de buscar beneficios fiscales o barreras aduaneras. Según la visión del Palacio de Hacienda, la baja de la inflación y la desregulación económica permitirán que las empresas locales compitan en igualdad de condiciones con el resto del mundo, eliminando lo que denominó como el "costo argentino".
Expectativas para el segundo semestre de 2026
En el cierre de su discurso, el funcionario se mostró optimista sobre la recuperación de la actividad. Afirmó que el equilibrio fiscal es innegociable y que la estabilidad macroeconómica es la base para que la industria pueda planificar inversiones a largo plazo. “No vamos a dar un paso atrás en la libertad de comercio”, concluyó ante un auditorio que alternó entre aplausos y rostros de preocupación.