La mañana de ADN de Radio en LV11se vistió de gala con la presencia —virtual pero sonora— de uno de los máximos exponentes de nuestra música: Néstor Garnica. El violinista, nacido en La Banda y radicado en La Plata, compartió un momento de intimidad donde el sonido de las cuerdas fue el hilo conductor de una charla cargada de nostalgia y proyectos.
Garnica confirmó que será el protagonista musical en la Feria del Libro, en el predio de La Rural (Palermo), este próximo martes o miércoles en la Sala José Hernández. La presentación se da en el marco de los festejos por los 206 años de la Autonomía Provincial, organizado por la Casa de Santiago. "Vamos a estar recordando un día histórico para todos los santiagueños", afirmó.
Además, el músico brindó un adelanto exclusivo de lo que será su próximo trabajo discográfico: "La fiesta del violinero volumen 2: El Brujo". El título es un homenaje a su infancia: "Es un seudónimo que me puso Don Miguel Simón y toda su barra. Me decían 'El Brujo' cuando era chico y nos juntábamos los domingos". Durante la entrevista, Néstor hizo sonar un malambo inédito compuesto para su hijo, demostrando que su capacidad creativa sigue intacta.
Los violines de El Polear: Historias de madera
Uno de los momentos más ricos de la charla fue cuando Garnica detalló su colección de instrumentos. Entre ellos, destacó un violín fabricado en La Plata por un luthier perfeccionado en la escuela de Stradivarius (modelo Guarneri del Gesù), pero su relato se volvió puramente santiagueño al hablar del violín de Eusebio More.
"Mi familia es de Horno Bajada, cerca del barrio San Carlos. Sabíamos que ese violín estaba en El Polear. Lo buscamos, lo encontramos y lo compramos. Con ese instrumento grabé con los Manseros, con Horacio Banegas y con Cuti y Roberto", recordó con emoción. Según el músico, ese violín es una pieza histórica que hoy heredó su hija Malena, quien integra la Sinfónica de Lanús y el Teatro Colón.
Al ser consultado sobre su motivación para seguir creando, Néstor fue tajante sobre sus raíces: "En mi época no existía la escuela de música popular; eso lo aprendías en el barrio, en tu casa. ¿A qué escuela iba a ir si habiendo nacido en La Banda tenés cantores a la vuelta de tu casa?". Para el artista, el violín exige una disciplina diaria casi atlética. "Al nivel que uno está y por los lugares donde toca, hay que estar constantemente encima del instrumento; si no, se te va la puntería".
Aunque su agenda en Buenos Aires es apretada por compromisos familiares y profesionales, el "violinero" dejó la puerta abierta para un pronto regreso a los escenarios santiagueños. Ante la pregunta de Duilio Porello sobre cuándo volverá, Néstor respondió con su característico humor: "No tengo fecha cerrada, pero si hacés un asado, voy".