La frase dejó de ser una exageración para convertirse en una afirmación respaldada por coleccionistas, publicaciones especializadas y plataformas de compra y venta online. En un contexto donde el dinero en efectivo perdió valor de uso cotidiano, ciertos billetes argentinos comenzaron a ganar protagonismo.
Algunas personas guardaron estos billetes por simple costumbre. Otras los olvidaron en cajones, sobres o viejas billeteras. Sin embargo, en tener billetes de 20 pesos en buen estado puede representar una oportunidad inesperada. El interés creció de forma sostenida y los valores sorprendieron incluso a quienes llevan años dentro del mundo del coleccionismo.
Qué características convierten a un billete en un tesoro
No todos los billetes de 20 pesos valen lo mismo. Existen criterios claros que utilizan los coleccionistas para determinar su cotización. El primero es el estado de conservación. Un billete sin pliegues, manchas o roturas siempre será más valioso que uno deteriorado.
Otro factor clave es la serie y el año de emisión. Algunas tiradas fueron más cortas que otras, lo que las hace más difíciles de encontrar. También influye el diseño, especialmente cuando fue reemplazado por otro en poco tiempo.
Pero el elemento que más impacto genera es la rareza. Un error visible, una numeración inusual o una combinación poco común de elementos gráficos puede disparar el precio final.