Los precios de los combustibles volvieron a incrementarse en las estaciones de servicio de YPF, consolidando una tendencia de aumentos sostenidos bajo la modalidad de “microsubas”, una estrategia de ajustes pequeños pero frecuentes que ya generó un incremento acumulado del 20% en apenas dos meses.
Durante las últimas horas se aplicó una nueva actualización de alrededor del 0,1%, equivalente a unos dos pesos por litro, lo que elevó nuevamente los valores en surtidor y cerró abril con una suba total cercana al 10%, similar a la registrada durante marzo.
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Con esta nueva modificación, los precios quedaron establecidos en aproximadamente $2230 para la nafta Infinia, $2098 para la Súper, $2412 para Infinia Diesel y $2234 para Diesel 500.
Desde el sector energético señalaron que este sistema de incrementos progresivos busca acompañar el aumento de costos operativos y variables económicas, evitando aumentos más drásticos en una sola aplicación.
Sin embargo, la continuidad de estas actualizaciones genera creciente preocupación entre automovilistas, transportistas y consumidores en general, ya que el encarecimiento del combustible repercute de forma directa en los costos de movilidad, logística y distribución, con posibles efectos sobre la inflación y los precios de bienes y servicios.
El nuevo ajuste se suma a un contexto económico complejo, donde cada modificación en el valor de los combustibles tiene impacto inmediato en el poder adquisitivo y en la economía cotidiana de millones de argentinos.