Una historia profundamente dolorosa ocurrida en West Yorkshire, en el Reino Unido, volvió a poner en alerta sobre los cuidados que deben tenerse con los recién nacidos. Una beba perdió la vida luego de contraer el virus del herpes, presuntamente a través de un beso.
La pequeña Kiara, hija de Kelly Ineson y su pareja, había nacido sin complicaciones, pero a los pocos días comenzó a perder peso de manera alarmante, lo que motivó su traslado urgente a un hospital.
Tras varios días de incertidumbre y angustia, los médicos lograron determinar que la beba había contraído el virus del herpes, una infección que en adultos suele ser leve o incluso pasar desapercibida, pero que en recién nacidos puede resultar extremadamente grave debido a la inmadurez de su sistema inmunológico.
Pese a los esfuerzos del equipo de salud, la pequeña no logró recuperarse y falleció, generando un profundo impacto en su familia y en la comunidad.
Especialistas explicaron que muchas personas pueden portar el virus sin presentar síntomas visibles, lo que aumenta el riesgo de transmisión sin saberlo.
Tras la tragedia, su madre decidió compartir la historia con el objetivo de generar conciencia y prevenir situaciones similares, advirtiendo sobre los peligros que pueden implicar incluso gestos tan comunes como un beso en los primeros días de vida de un bebé.