La medida de carácter nacional fue tras detectar irregularidades que ponen en riesgo la salud. Asimismo, el organismo ordenó el retiro del mercado de un destapacañerías cuya etiqueta y composición no coincidían con lo autorizado.
En primer lugar, las actuaciones sobre los cosméticos comenzaron tras inspecciones de control de mercado en comercios de la Ciudad de Buenos Aires, donde se detectó la venta de kits de maquillaje y otros productos dirigidos a niños sin datos de registro sanitario. La Disposición 221/2026 detalló que los inspectores hallaron artículos bajo marcas como “Pequeña Diseñadora”, “Bebés Llorones”, “My Little Pony”, “Piku”, “Disney Princesses”, “Bicgerbowe”, “Iman of Noble” y “Victorious Final”. En todos los casos, se trataba de sets de sombras, esmaltes, labiales, rubores, bases líquidas y perfumes infantiles que no figuraban en la base oficial de cosméticos registrados, lo que confirmó su carácter ilegítimo.
Por consiguiente, la normativa indicó que, al no poder verificarse origen ni condiciones de elaboración, estos productos no garantizan pautas higiénico-sanitarias ni el uso de ingredientes permitidos. En consecuencia, la ANMAT dispuso la prohibición de todas sus presentaciones, lotes y contenidos netos, además de comunicar la medida a las autoridades sanitarias jurisdiccionales para impedir su circulación.
Del mismo modo, la disposición incluyó la prohibición de su publicación en plataformas de venta en línea, abarcando kits de maquillaje artístico, estuches plegables con paletas de sombras, esmaltes y perfumes con vaporizador.
Más medidas de Anmat
Asimismo, el organismo ordenó el retiro del mercado de un destapacañerías cuya etiqueta y composición no coincidían con lo autorizado, según lo establecido en las disposiciones 221/2026 y 193/2026 publicadas en el Boletín Oficial. La Disposición 193/2026 avanzó sobre el destapacañerías marca “Clinsy”, cuya etiqueta consignaba una composición distinta a la registrada ante la autoridad sanitaria.
La investigación se inició tras una consulta que puso en duda la legitimidad del producto y derivó en verificaciones sobre los datos del rótulo y el registro correspondiente. Según se informó, la firma titular del registro reconoció el artículo, aunque explicó que podría tratarse de un lote con etiqueta desactualizada. Sin embargo, se comprobó que había sido reprocesado con unidades devueltas, con nueva fecha de vencimiento y en un establecimiento no habilitado.