El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este viernes las cifras consolidadas de las Cuentas Nacionales, confirmando que la economía argentina logró un crecimiento acumulado del 4,4% durante el último año. No obstante, los datos del cuarto trimestre evidenciaron una desaceleración, con un alza del 2,1% interanual, cifra que se sitúa levemente por debajo de las proyecciones realizadas por organismos como el FMI y el Banco Mundial.
Desde la perspectiva de la demanda, el motor principal del ciclo fue el Consumo privado, que registró un incremento del 7,9% y consolidó su hegemonía al representar el 70% del Producto Bruto Interno. A este componente lo secundaron la Formación bruta de capital fijo —la inversión— con una suba del 16,4%, y un desempeño positivo de las exportaciones, que avanzaron un 7,6%.
Sectores destacados y sectores en retroceso
La estructura productiva mostró un comportamiento heterogéneo durante el período. El sector de Intermediación financiera lideró el ranking de crecimiento con un salto del 24,7%, seguido por la Explotación de minas y canteras (8%) y el rubro de Hoteles y restaurantes (7,4%), este último impulsado por la reactivación sostenida del turismo. Por su parte, la Agricultura mostró una recuperación del 6,2%, siendo un pilar clave para el ingreso de divisas.
En el extremo opuesto, la Pesca sufrió el desplome más agudo del año con una caída del 15,2%. Otros sectores que cerraron el ciclo con signo negativo fueron los Hogares privados con servicio doméstico (-1,1%) y la Administración pública (-1%), reflejando el impacto de los ajustes en el gasto estatal y la retracción en ciertos segmentos del mercado laboral informal.
Análisis del cuarto trimestre
En los últimos tres meses de 2025, la medición desestacionalizada arrojó un leve incremento del 0,6% respecto al trimestre anterior. Un dato que encendió alertas en el sector inversor fue la caída de la Formación bruta de capital fijo, que cedió un 2,8% en términos desestacionalizados durante este tramo final. Sin embargo, las exportaciones mantuvieron su inercia alcista con un crecimiento del 10,9% en la serie original, amortiguando la caída en la tasa de inversión.
El informe concluye que, si bien el PBI cerró el año con saldo positivo, la convergencia hacia guarismos de crecimiento más modestos en el último trimestre plantea interrogantes sobre la velocidad de la recuperación para el ciclo 2026, en un marco donde el consumo público también mostró una retracción marginal del 0,1%.