Una secuencia de terror quedó registrada por las cámaras de seguridad en González Catán, partido de La Matanza. Un hombre se enfrentó cuerpo a cuerpo contra una banda de siete motochorros que atacaron a su hijo y a un amigo para robarles las bicicletas. En la huida, los delincuentes dispararon cuatro veces, pero de milagro no hubo heridos.
El hecho ocurrió el sábado a las 23 horas en el barrio Padre Mario. Los adolescentes charlaban en la vereda cuando fueron rodeados por cuatro motos. Si bien los chicos no se resistieron y entregaron los rodados, uno de los delincuentes golpeó al hijo de Gustavo (el vecino) con un arma en la cabeza.
La reacción furiosa
Al ver la agresión desde la ventana, Gustavo salió corriendo con un caño en la mano. "Lo que detonó fue cuando vi que le pegaron a mi hijo. Pensé que después venían los tiros", explicó. En el video se ve cómo golpea a uno de los ladrones en la nuca y logra empujar a otros dos, tirándolos de la moto.
Sin embargo, la respuesta de la banda fue criminal: mientras escapaban con las bicicletas al hombro, gatillaron cuatro veces contra el padre y los chicos, que se refugiaron detrás de una camioneta y un árbol. Ninguna bala impactó en ellos.
"Son ratas"
Con dolor, Gustavo contó que la bicicleta robada había sido comprada con los ahorros de su hijo. "Se fue juntando su moneda una detrás de otra. Es lógico que lo defienda con uñas y dientes porque le costó a él", lamentó, y calificó a los asaltantes de "ratas que salen a lastimar sin importarles nada".