A través de un comunicado oficial difundido este viernes, el Gobierno agradeció el "firme y renovado apoyo" de los estados miembros de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur. El pronunciamiento internacional insta a cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas que exigen una salida diplomática al conflicto. Durante el encuentro, se remarcó que el Atlántico Sur debe consolidarse como un área libre de tensiones, rechazando cualquier medida que altere la integridad territorial de la región.
Uno de los puntos de mayor tensión en el documento final fue la preocupación por la presencia militar británica en la zona en disputa. Las delegaciones participantes manifestaron su inquietud ante el incremento de armamento y personal en las islas, calificándolo como un obstáculo para la paz regional. Asimismo, se cuestionaron las actividades unilaterales de exploración de recursos naturales, especialmente en el sector de hidrocarburos, que Londres lleva adelante sin el consentimiento de la Argentina.
Desde el Palacio San Martín señalaron que este respaldo fortalece la posición del país en el plano internacional y ratifica la vigencia de una agenda diplomática activa. El bloque ZOPACAS, creado en 1986, reafirmó su compromiso de evitar acciones que modifiquen la situación actual mientras persista la controversia. Para la Argentina, el acompañamiento de las naciones de África occidental y Sudamérica resulta una pieza clave para sostener una solución justa y duradera conforme al derecho internacional.