La noche en Melbourne tuvo un nuevo campeón y una frase que encendió las alarmas. Novak Djokovic cayó en cuatro sets frente a Carlos Alcaraz (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5) en una final que se extendió por más de tres horas y que marcó el cierre del primer Grand Slam del año.
El arranque parecía favorable para Djokovic, quien se llevó con autoridad el primer set, pero Alcaraz reaccionó rápidamente, ajustó su estrategia y dominó los siguientes parciales, asegurando un título más a su joven carrera.
Al finalizar el encuentro, Djokovic tomó la palabra y, además de reconocer al campeón, dejó una frase que dejó en suspenso a sus fanáticos: “Dios sabe qué pasará mañana, ni hablar en seis meses o doce meses. Ha sido un gran viaje. Los quiero. Gracias”. A sus 38 años, la pregunta sobre un posible retiro quedó flotando en el aire.
No obstante, el serbio no dudó en felicitar a Alcaraz: “Lo que estás haciendo se puede describir como histórico, legendario. Dios, eres tan joven, tienes mucho tiempo, al igual que yo. Estoy seguro que nos veremos muchas más veces en los próximos diez años”.