El panorama en Tucumán este domingo es desolador. Tras las intensas precipitaciones que azotaron a la región durante las últimas horas, gran parte del territorio provincial amaneció sumergido bajo el agua. El clima de consternación por la muerte de Lisandro, el menor que perdió la vida en la zona sur de la capital, se amalgama con la desesperación de cientos de familias que perdieron sus pertenencias debido a los ingresos de agua en sus hogares.
Caos en el casco urbano y vehículos varados
Durante las horas más críticas de la tormenta, San Miguel de Tucumán se transformó en un escenario de caos logístico. Según reportaron medios locales y usuarios en redes sociales, las principales arterias de la ciudad quedaron totalmente intransitables. Las imágenes registradas muestran:
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Vehículos atascados: Decenas de autos quedaron varados en medio de grandes lagunas urbanas, muchos de ellos con daños totales en sus motores.
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Peatonales colapsadas: La acumulación de basura y desechos arrastrados por la corriente obstruyó los desagües, agravando los anegamientos en el microcentro.
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Comercios afectados: Locales comerciales sufrieron importantes pérdidas materiales al no poder contener el avance del agua sobre sus depósitos.
El interior provincial, seriamente comprometido
La magnitud del fenómeno climático no se limitó únicamente a la capital tucumana. Localidades del interior reportaron situaciones críticas, con anegamientos severos que cortaron accesos y complicaron la prestación de servicios básicos como la electricidad y el agua potable. La intensidad de las lluvias fue uniforme, afectando tanto a zonas residenciales como a sectores productivos, donde aún se intenta cuantificar el impacto económico.
Las autoridades de Defensa Civil trabajan a contrarreloj para asistir a los damnificados, mientras que el malestar vecinal crece ante la recurrencia de estas situaciones cada vez que se registran tormentas de gran magnitud.
Un domingo de duelo y limpieza
Con el cese momentáneo de las lluvias, el foco de la jornada se centra en las tareas de limpieza y en el acompañamiento a la familia del niño fallecido. La comunidad tucumana se encuentra en estado de alerta, ya que los pronósticos indican que la inestabilidad podría persistir, manteniendo el riesgo en áreas donde el suelo ya no tiene capacidad de absorción y los sistemas de drenaje se encuentran al límite de su operatividad.