En los últimos tiempos, los símbolos que los grupos delictivos solían dejar en la vía pública para marcar territorio han cambiado. Lo que antes eran zapatillas colgadas de los tendidos eléctricos, hoy se reemplaza por señales menos convencionales y que generan polémica entre los vecinos.
En un barrio local, los habitantes se sorprendieron al ver ropa interior femenina colgada en un pilar de luz frente a varias viviendas, generando indignación y preocupación. Para algunos, la práctica es una forma de intimidación o mensaje dirigido a otros grupos; para otros, se trata de un acto de vandalismo sin otra motivación aparente.
Las autoridades policiales advierten que estos símbolos pueden ser un indicio de conflictos entre bandas o de disputas vecinales y recomiendan a los vecinos denunciar cualquier hallazgo de este tipo para prevenir posibles incidentes.
Vecinos del sector afirmaron que ya no saben cómo interpretar estas señales: “Antes sabíamos que las zapatillas significaban que había presencia de grupos, ahora nadie entiende qué quiere decir esto”, aseguró una residente del lugar.