La sesión en la Cámara de Diputados de este miércoles dejó una postal inesperada que se volvió tendencia nacional. En un momento de alta tensión política, con el jefe de Gabinete respondiendo sobre temas sensibles, la atención se desvió hacia la banca de Virginia Gallardo debido a una foto captada por un reportero gráfico.
La imagen de la discordia
En la fotografía se observa a la legisladora retocándose el maquillaje y tomándose una selfie en su banca. La imagen no tardó en llegar a las redes sociales, donde miles de usuarios cuestionaron lo que consideraron una "falta de respeto" o "desinterés" ante la importancia de los temas que se debatían en el recinto.
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Fiel a su estilo confrontativo, Gallardo no dejó pasar el ataque. A través de su cuenta en la red social X, subió la apuesta publicando una nueva foto maquillándose y apuntó directamente contra quienes la criticaron y contra el fotógrafo que captó el momento inicial.
"¿Por qué no le sacás una foto a esta…?", escribió con ironía. Además, aclaró que las imágenes fueron tomadas durante un cuarto intermedio: "No sabía que limpiarme un beso o hacer una selfie en un cuarto intermedio era un pecado. Cómprense una vida trolls", sentenció.
Repercusión política
Aunque para muchos se trató de un episodio menor de "color", en el ámbito parlamentario el hecho sumó tensión a una jornada ya de por sí eléctrica. El cruce entre la diputada y los denominados "trolls" de las redes sociales refleja la ebullición del clima político actual, donde cada gesto dentro del Congreso es observado con lupa por la opinión pública.