La seguridad presidencial fue puesta en jaque durante las últimas horas tras una amenaza de bomba que disparó todos los protocolos de protección en los puntos neurálgicos del Gobierno nacional. El alerta se originó a partir de una comunicación telefónica recibida por el Oficial Mayor Gómez, del Despacho de Móviles de la Policía de la Ciudad, quien dio aviso inmediato al recibir un mensaje de inusitada violencia.
Según el parte policial emitido por la División Sala de Situación de la D.G.O., un hombre llamó desde el abonado 1170659462 y lanzó una advertencia directa: "Van a volar todos los argentinos, matar a Milei y hacer volar la Casa Rosada", tras lo cual cortó la comunicación abruptamente.
Despliegue preventivo en sedes oficiales
Ante la gravedad de los dichos, las autoridades estatales activaron un operativo coordinado entre fuerzas de la Ciudad y dependencias federales para blindar los objetivos señalados:
Casa Rosada: La Brigada de Explosivos se desplazó de urgencia para realizar un rastrillaje minucioso en todo el perímetro y el interior del edificio gubernamental.
Quinta de Olivos: De forma preventiva, el operativo de inspección se replicó en la residencia presidencial, donde se encontraba el mandatario en el momento de la amenaza.
Investigación en curso
Para determinar el origen de la llamada y la identidad del responsable, la Justicia y las fuerzas de seguridad han centralizado la investigación en un equipo interdivisional de alto nivel. La causa cuenta con la intervención de la División Delitos Constitucionales (Ayudante Aquino), la División Gobierno - 1 (Subcomisario Valenzuela) y la División Central Operativa de Información y Alarmas (Principal Ducovich).
Este tipo de intimidaciones, consideradas de "extrema gravedad" por los expertos en seguridad, obligan a una revisión constante de los protocolos de protección presidencial, en un contexto donde el resguardo de la figura del mandatario y de los edificios públicos se ha convertido en una prioridad absoluta para el Estado.






