Una nueva resolución judicial modificó la situación de David Herrera, de 53 años, un conocido profesor de educación física y propietario de un gimnasio de la ciudad de Frías, quien se encuentra imputado en una investigación por presunta comercialización de estupefacientes.
La jueza de Control Roxana Cejas Ramírez resolvió otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria, luego de analizar los argumentos presentados por su defensa y los informes relacionados con su estado de salud.
La decisión representa un cambio en las condiciones de detención del acusado, aunque no implica su sobreseimiento ni el cierre de la investigación penal.
Por qué la Justicia le otorgó prisión domiciliaria
De acuerdo con la información conocida sobre la resolución, la defensa técnica de Herrera planteó cuestiones vinculadas con su salud para solicitar una modificación de la modalidad de detención.
Tras evaluar esos argumentos y la documentación correspondiente, la magistrada hizo lugar al pedido.
De esta manera, el profesor podrá cumplir la medida privativa de libertad bajo la modalidad domiciliaria, conforme a las condiciones que establezca la Justicia.
Hasta el momento, no trascendieron detalles específicos sobre el diagnóstico médico considerado en el fallo.
Los allanamientos que terminaron con la detención de padre e hijo
Herrera había sido detenido junto a su hijo, José Alejandro Herrera, de 33 años, durante una serie de procedimientos realizados en el barrio Banda Verde, en la ciudad de Frías.
Los allanamientos se desarrollaron en el marco de una investigación por presunto narcomenudeo, modalidad vinculada con la comercialización de estupefacientes a pequeña escala.
Durante los operativos, los investigadores secuestraron distintos elementos que quedaron incorporados a la causa.
Entre ellos se encontraban:
Más de medio kilo de marihuana fraccionada.
Dosis de cocaína.
Balanzas de precisión y tijeras.
Envoltorios de nylon.
Teléfonos celulares.
Casi cuatro millones de pesos en efectivo.
Estos elementos forman parte de la investigación judicial destinada a determinar las circunstancias de los hechos y las eventuales responsabilidades de los imputados.
Qué sucede con el hijo del profesor
A diferencia de su padre, José Alejandro Herrera continúa alojado en una dependencia policial, a disposición de la Fiscalía que interviene en la causa.
Por el momento, no se informó sobre una modificación de su situación procesal ni sobre una medida similar a la concedida al profesor de educación física.
La investigación continuará mientras las autoridades judiciales analizan las pruebas reunidas durante los procedimientos.
La concesión de prisión domiciliaria a David Herrera responde a una decisión vinculada con sus condiciones personales de salud y no constituye una declaración de inocencia o culpabilidad.
Ambos permanecen imputados en una causa por presunta comercialización de drogas y conservan el principio de presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme.






