La Asociación Civil Martín Gramajo impulsa junto a otras organizaciones un reclamo por el estado de las rutas nacionales y prepara un petitorio para solicitar que se destinen recursos a su mantenimiento y reparación.
Así lo explicó Graciela Ledesma, titular de la Asociación Civil Martín Gramajo, durante una entrevista con ADN de Radio por LV11, donde advirtió sobre las dificultades y los riesgos que enfrentan actualmente quienes circulan por distintos corredores viales.
“Ya no se puede transitar en las rutas. La verdad que es un deterioro muy grande, ya no tenemos seguridad para transitar”, sostuvo.
Según anticipó, el reclamo busca articular a ONG y familiares de víctimas viales de diferentes puntos del país, además de trabajar junto a defensores del Pueblo.
Preparan un petitorio y recolección de firmas
Ledesma explicó que ya se realizó una reunión en la que se emitió un comunicado y se resolvió avanzar con la recolección de firmas para presentar un petitorio.
El objetivo es solicitar que se asignen recursos para realizar mejoras en las rutas que presentan mayores niveles de deterioro.
Además, organizaciones y familiares de víctimas trabajan en la coordinación de una nueva reunión de alcance nacional para evaluar los próximos pasos.
Entre las alternativas, según anticipó la dirigente en LV11, se encuentra la posibilidad de concretar una acción presencial en Buenos Aires ante las autoridades nacionales.
“Lo más urgente, lo que más necesitamos, es que se haga algo”, expresó Ledesma.
Alerta por las rutas 34 y 9
Consultada sobre cuáles son los corredores que generan mayor preocupación, Ledesma hizo especial referencia a las rutas nacionales 34 y 9, debido también al importante flujo vehicular que registran.
“La 34, ni hablar. Es un riesgo altísimo”, manifestó.
Sin embargo, sostuvo que el problema no se limita a determinados trazados y afirmó que existe un deterioro generalizado luego de un prolongado período con escaso mantenimiento.
La titular de la asociación relató incluso una experiencia personal durante un viaje realizado desde Chaco hacia Quimilí.
“Desde Chaco hasta Quimilí veníamos a paso de hombre. Demoramos una hora y media más en llegar”, recordó.
Ante esas condiciones, señaló que la prioridad debe ser reducir la velocidad y evitar que la necesidad de cumplir horarios lleve a los conductores a asumir riesgos innecesarios.
El impacto también alcanza a la producción
Ledesma remarcó que el deterioro vial no afecta únicamente a quienes utilizan las rutas para viajar, sino que también tiene consecuencias sobre el transporte de cargas y la actividad productiva del Norte Grande.
Según explicó, las malas condiciones pueden provocar roturas en los vehículos, mayores demoras y dificultades para camioneros encargados de trasladar producción e insumos.
“No solo se ve afectado el traslado por viajar, sino también los trabajos, los camioneros que trasladan insumos. Todo eso se ve afectado. Esto es muy grave”, afirmó.
En ese contexto, cuestionó que continúen cobrándose impuestos y peajes mientras las organizaciones reclaman que los recursos sean destinados al mantenimiento correspondiente.
La Asociación Civil Martín Gramajo aguardaba la confirmación de una nueva reunión con representantes y familiares de víctimas de distintos puntos de Argentina para definir el petitorio y evaluar nuevas medidas de reclamo.






