La comunidad futbolística internacional contiene el aliento ante lo que podría ser un serio contratiempo para la máxima cita ecuménica. En el que debía ser su partido de despedida antes de integrarse formalmente a la delegación de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el futbolista rosarino encendió las alarmas debido a un imprevisto físico que altera por completo la planificación de los cuerpos técnicos de ambos hemisferios.
Preocupación en el campo y retiro directo a los vestuarios
La preocupante secuencia se desencadenó cuando transcurrían los 27 minutos del segundo tiempo del compromiso en el que el Inter Miami enfrentaba a Philadelphia Union. En una acción de juego ordinaria, el capitán del seleccionado nacional detuvo su marcha, solicitó de forma inmediata la variante al banco de suplentes y se tomó con insistencia la zona posterior de su muslo izquierdo, un claro indicador de una potencial lesión fibrilar en los músculos isquiotibiales.
Con un semblante que denotaba una profunda frustración y fastidio, el “10” abandonó el terreno de juego con un andar pausado. El detalle que multiplicó la inquietud de los analistas y del cuerpo técnico albiceleste radicó en que el delantero optó por no sentarse junto a sus compañeros en el banco de relevos, enfilando de manera directa hacia la zona de camarines para comenzar con las primeras evaluaciones de kinesiología y crioterapia.
Monitoreo conjunto entre Miami y el predio de Ezeiza
La gravedad potencial del cuadro clínico se amplifica de forma exponencial por la inminencia del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Cualquier tipo de desgarro o distensión muscular en esta etapa del calendario atenta directamente contra los plazos de acondicionamiento físico necesarios para competir al máximo nivel internacional.
En el transcurso de las próximas horas, el departamento médico de la franquicia norteamericana someterá al atacante a detallados estudios de diagnóstico por imágenes. Estas evaluaciones se realizarán bajo una permanente línea de contacto y coordinación con los médicos de la Selección Argentina, quienes esperan con extrema cautela los resultados oficiales para trazar un diagnóstico certero, cuantificar los días de recuperación requeridos y determinar si el capitán llegará en óptimas condiciones físicas al debut mundialista.






