Noticias Radio LV11

No fue solamente fútbol

Porque hay victorias que se cuentan con goles, hay otras que se escriben con coraje y hay algunas, como la de esta semifinal frente a Inglaterra, que quedarán para siempre escritas con el corazón.

No fue solamente fútbol

ay partidos que duran noventa minutos y hay partidos que atraviesan generaciones enteras. Esta semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra pertenece a estos últimos. Los más jóvenes seguramente la recordarán por la remontada, por la personalidad de un equipo que nunca dejó de creer, por el talento, la jerarquía y la enorme muestra de carácter de una Selección que, aun después de comenzar perdiendo, decidió jugar con el corazón por delante del miedo. Los que ya pasamos los cincuenta la vivimos de otra manera, porque nuestra memoria no empieza con el pitazo inicial. Empieza mucho antes. Empieza en 1982, en las Malvinas, en los nombres de tantos chicos de 18, de 17 y hasta de 16 años que fueron enviados a una guerra desigual, con frío, hambre y escasas posibilidades frente a una de las mayores potencias militares del planeta. Empieza en las familias que todavía esperan respuestas, en las madres que nunca dejaron de llorar y en una herida que sigue abierta.

Por eso este partido nunca fue solamente un partido. Nadie puede ni debe confundir un encuentro deportivo con un conflicto bélico. El fútbol no devuelve vidas, no repara el dolor ni modifica la realidad diplomática, pero los símbolos existen y el deporte tiene esa capacidad extraordinaria de condensar emociones que un país lleva guardadas durante décadas. Cuando Inglaterra marcó el primer gol, apareció por un instante esa vieja sensación de impotencia que tantas veces atravesó nuestra historia. Sin embargo, esta Selección eligió otro camino. Eligió levantarse, rebelarse y demostrar que el carácter argentino sigue siendo una de las fuerzas más difíciles de explicar. Lo hizo con fútbol, con inteligencia, con sacrificio y con una convicción conmovedora que terminó contagiando a todo un país.

Cada pelota dividida parecía tener detrás a millones de argentinos empujando desde sus casas. Cada recuperación llevaba algo de orgullo y cada ataque era un acto de fe. Cuando llegó el empate cambió el partido, pero sobre todo cambió el ánimo de un pueblo entero. Ahí apareció esa certeza que este equipo viene construyendo desde hace años: la de que nunca está derrotado, la de que siempre puede ir por más y la de que jamás deja de creer. Después llegó el gol de la victoria y con él explotó un país entero. En cada abrazo hubo lágrimas, en cada grito convivieron Diego, Leo Messi, los campeones de todas las épocas y también aquellos soldados que jamás pudieron volver a abrazar a sus familias.

Muchos de los futbolistas que hoy hicieron historia ni siquiera habían nacido cuando ocurrió la Guerra de Malvinas. Justamente por eso el símbolo adquiere una dimensión todavía mayor. Ellos no jugaron una guerra; jugaron un partido de fútbol. Pero entendieron que vestir la camiseta argentina significa representar mucho más que once jugadores. Representa una historia, una memoria colectiva y una identidad que atraviesa generaciones. Diego Maradona convirtió en 1986 el llamado Gol del Siglo frente al mismo rival y escribió una de las páginas más inolvidables del deporte. Esta nueva generación no intentó copiarlo. Lo honró. También honró el legado de Lionel Messi, que enseñó que la gloria se alcanza con talento, humildad y perseverancia.

Hoy no se ganó una guerra, porque las guerras siempre dejan pérdidas irreparables y nunca deberían celebrarse. Lo que ganó Argentina fue un partido extraordinario, cargado de una fuerza simbólica inmensa para millones de compatriotas que siguen sintiendo que las Islas Malvinas forman parte de nuestra historia, de nuestra memoria y de un reclamo que permanece vigente. Por eso hubo lágrimas. Por eso hubo emoción. Por eso millones abrazaron una camiseta como si abrazaran también a quienes ya no están.

Ahora vendrá España y una nueva final. Habrá otra oportunidad para soñar con una estrella más. Pero, pase lo que pase, hoy ya quedó grabada para siempre en la memoria colectiva de los argentinos.

Espacio Publicitario LV11

Te puede interesar

Gerardo Zamora celebró el pase a la final de la Selección tras el histórico triunfo ante Inglaterra

Gerardo Zamora celebró el pase a la final de la Selección tras el histórico triunfo ante Inglaterra

Mama Antula: la historia de la santiagueña que desafió al Imperio español y se consagró como la primera santa argentina

Mama Antula: la historia de la santiagueña que desafió al Imperio español y se consagró como la primera santa argentina

Elías Suárez entregó certificados de "Santiago Crece con Vos" y anunció 500 nuevos cupos para capacitar a más jóvenes

Elías Suárez entregó certificados de "Santiago Crece con Vos" y anunció 500 nuevos cupos para capacitar a más jóvenes

La gran final del Mundial 2026: cuándo, a qué hora y dónde jugarán Argentina y España por la gloria eterna

La gran final del Mundial 2026: cuándo, a qué hora y dónde jugarán Argentina y España por la gloria eterna