El fenómeno climático El Niño ya está en desarrollo y las últimas proyecciones internacionales aumentaron la preocupación de los especialistas. Los modelos climáticos más recientes indican que el calentamiento del océano Pacífico podría alcanzar niveles propios de un evento muy fuerte durante la segunda mitad del año, un escenario que incrementaría la probabilidad de lluvias abundantes en varias regiones de Sudamérica, incluida la Argentina.
La nueva actualización del Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI) de la Universidad de Columbia, basada en simulaciones de 24 modelos climáticos, reforzó la posibilidad de que el calentamiento del Pacífico supere los 3°C de anomalía entre octubre y diciembre, una cifra superior a la prevista apenas un mes atrás.
Qué significa que El Niño sea más intenso
El Niño es un fenómeno natural que modifica la circulación atmosférica a partir del calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial.
Según explicó el meteorólogo Marcelo Madelón, los análisis de la NOAA y del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas (ECMWF) indican que el fenómeno ya comenzó, aunque todavía no fue clasificado oficialmente como un evento "muy fuerte".
Los registros actuales muestran que la región Niño 3.4 alcanzó anomalías superiores a los 2°C, mientras que las proyecciones anticipan valores cercanos a 3,1°C hacia la primavera, un nivel asociado históricamente a episodios de gran intensidad.
El cambio climático podría potenciar sus efectos
Para la meteoróloga Cindy Fernández, el calentamiento global está modificando el comportamiento de estos eventos.
"Los últimos Niños tienden a tener cada vez más anomalía porque el océano está cada vez más caliente", explicó la especialista al analizar la tendencia observada en las últimas décadas.
En la misma línea, el meteorólogo Mauricio Saldívar sostuvo que existe un amplio consenso entre los modelos internacionales.
"Todos los modelos están coincidiendo en que El Niño puede alcanzar una intensidad fuerte a muy fuerte", señaló. Sin embargo, aclaró que todavía ningún organismo oficial clasificó el episodio como un "súper El Niño", ya que esa evaluación depende de promedios sostenidos durante varios meses.
Cómo podría afectar a Argentina
Los especialistas coinciden en que los principales efectos comenzarían a sentirse a partir de la primavera.
El ingreso de aguas más cálidas frente a las costas de Sudamérica modifica la circulación de humedad y favorece la formación de tormentas sobre el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y el centro-este de Argentina, donde aumenta la probabilidad de lluvias superiores a lo habitual.
Para el caso argentino, Madelón indicó que las precipitaciones más importantes se concentrarían en la Mesopotamia, el Litoral y el centro del país, aunque recordó que los efectos concretos dependerán de la evolución del fenómeno durante los próximos meses.
Un fenómeno que tiene impacto global
Además de modificar el régimen de lluvias en Sudamérica, El Niño influye sobre distintos sistemas climáticos del planeta.
Los expertos señalaron que el fortalecimiento del fenómeno ya comienza a observarse en otros indicadores, como la menor actividad de huracanes en el Atlántico debido al aumento de la cizalladura del viento, aunque ese comportamiento continuará siendo monitoreado durante el resto de la temporada.





