La presión del arco profesional y las complejidades de las nuevas plataformas sistémicas forzaron una flexibilización en el calendario impositivo nacional. En una reunión clave celebrada en el Palacio de Hacienda, el jefe de la cartera económica, Luis Caputo, recibió a las autoridades del sector contable para evaluar la marcha del blanqueo de capitales —orientado a captar los denominados "dólares del colchón"— y la transición hacia los nuevos esquemas tributarios.
Al término de la audiencia, el propio funcionario utilizó sus canales de comunicación en redes sociales para ponderar el diálogo constructivo. Caputo explicó que el Gobierno nacional tomó la decisión de receptar las sugerencias y observaciones técnicas planteadas por los asesores fiscales, disponiendo de forma inmediata una prórroga generalizada hasta el cierre del mes de julio para la presentación de documentaciones vinculadas al Régimen Simplificado de Ganancias.
La encargada de instrumentar la letra chica del aplazamiento será la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA), el organismo que absorbió las funciones de la disuelta AFIP, la cual publicará en los próximos días las fechas exactas de vencimiento en el Boletín Oficial.
Los motivos detrás de la flexibilización tributaria:
Reclamo federal: La flexibilización responde a un pedido formal de la Federación Argentina de Graduados en Ciencias Económicas (FAGCE), entidad que nuclea a los profesionales del país.
Saturación del sistema: Los contadores argumentaron que los plazos originales eran materialmente insuficientes debido a las demoras lógicas que acarrea la reciente puesta en marcha y parametrización del nuevo ecosistema informático.
Garantía de datos: La extensión del plazo permitirá a los estudios contables revisar de forma exhaustiva la información patrimonial, validar las bases de datos de los contribuyentes y confeccionar las declaraciones juradas sin errores.
La FAGCE había solicitado inicialmente un aplazamiento de los regímenes generales de Ganancias hasta mediados de julio, una meta que fue superada por la decisión del Ministerio de Economía de estirar el margen de maniobra hasta fines de ese mes.
Desde la administración del presidente Javier Milei entienden que estos ajustes normativos son vitales para el éxito del programa económico. Lejos de representar una marcha atrás, el oficialismo considera que otorgar mayor previsibilidad y tiempo a los profesionales contables optimizará la recaudación real, ensanchará de manera sostenible la base de contribuyentes registrados y facilitará el ingreso al circuito bancario formal de millonarios fondos líquidos que hoy se encuentran fuera del sistema financiero.






